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viernes, 27 de marzo de 2015

#Economía, #poder y #megaproyectos, editado en España, de los maestros Federico Aguilera y José Manuel Naredo que nos recomienda Alfonso Sanz, del grupo ecologista español dedicado al transporte y movilidad

 


Economía, poder y megaproyectos, editado en España, de los maestros Federico Aguilera y José Manuel Naredo que nos recomienda Alfonso Sanz, del grupo ecologista español dedicado al transporte y la movilidad.

Economía, poder y megaproyectos

Autor: Federico Aguilera y José Manuel Naredo (eds.)

Este libro tiene como origen el curso que, con el mismo título, se celebró en la Fundación César Manrique entre el 17 y el 19 de octubre de 2007, y que fue dirigido por los editores, Federico Aguilera y José Manuel Naredo.

La publicación incluye textos de Óscar Carpintero, Albert Recio, Manuel Delgado, Félix Arias y Marcos Roitman, además de los propios editores.

Tras los cánticos al libre mercado y al crecimiento de la producción, las operaciones de mera adquisición de riqueza están cada vez más al orden del día. Este libro da cuenta de ello a través de análisis generales y aplicados. Los primeros precisan el contexto sociopolítico en el que toma cuerpo la refundación oligárquica del poder en las actuales democracias, así como la cobertura ideológica que la hace pasar desapercibida. Los análisis aplicados se ilustran con casos en los que determinados personajes y grupos empresariales obtienen el lucro fácil e inmediato mediante "operaciones" inmobiliarias o financieras amparadas por el poder, utilizando como pretexto determinados megaproyectos de gran impacto territorial.

ISBN: 978-84-88550-77-4

lunes, 9 de marzo de 2015

¿Es el descrecimiento una alternativa para México? -Miguel Valencia Mulkay

¿Es el descrecimiento una alternativa para México?-Miguel Valencia Mulkay

Ponencia presentada en el coloquio ¿Es el descrecimiento una alternativa para México? celebrado en el centro cultural Kuii, el 7 de marzo de 2015

Evidentemente, el crecimiento es un proceso natural en la faz de la Tierra, sin embargo, no conocemos elefantes de 100 m de altura, caballos de 50 m de alzada, árboles de 300 m de circunferencia, o mujeres de 20 m de altura. En algún momento su crecimiento se detiene, como se detiene el crecimiento del caracol, frenado por los obstáculos que enfrenta  añadir una nueva vuelta  en la espiral de su concha. En cambio, en el ámbito de las matemáticas, la geometría o el pensamiento abstracto, el crecimiento infinito es posible, sin embargo, esto es lo que propone precisamente la economía moderna: un crecimiento infinito de la economía en un mundo finito. Quiere más autos, trenes y aviones; mas pavimento, tubos y bombas; más teléfonos móviles, botellas de agua y electrónicos; mas urbanización, industrialización y uniformización sistémica de la educación, la salud, el comercio y la finanza. Una flagrante contradicción de consecuencias fatales para los mares, los ríos, los bosques, los animales, las comunidades, los pueblos y las ciudades del mundo. Mientras más productivas y competitivas son las empresas más improductivas se vuelven la sociedad y la naturaleza. La economía  de crecimiento libra una guerra contra la cultura y las matrices de la vida en la Tierra.

 Hacia el final del siglo XIX, se hace ya muy evidente la destrucción del tejido social, la anomia, como califica Durkheim a las altas tasas de crimen, suicidio, desordenes mentales, alcoholismo, producidas por el avance de la industrialización y el desarrollo de nuevas tecnologías, por el crecimiento económico. Hacia la mitad del siglo XX, se hace ya muy evidente la destrucción ecológica producida por la elevación radical en el consumo de productos industriales y la introducción de nuevas tecnologías, incluyendo la mercadotecnia y la publicidad; por el crecimiento de la economía mundial, por la ciencia y la tecnología.  En la posguerra, pensadores como Lewis Mumford, Karl Polanyi, Jacques Ellul, Murray Bookchin, Paul Goodman, Ivan Illich encuentran  y exploran la relación que existe entre el crecimiento económico y la destrucción de las culturas y la naturaleza. Las revueltas juveniles de los 60, principalmente las del 68, incluyen ya la crítica al consumismo, la sociedad industrial, la economía de crecimiento. El famoso informe del Club de Roma sobre los límites del crecimiento, publicado a principios de los 70 y la primera "crisis del petróleo" desatan un debate mundial sobre el crecimiento que provoca, por un lado, el nacimiento del movimiento ecologista, y por otro lado, la contrarrevolución neoliberal y ambientalista de la sustentabilidad que pretenden ocultar los efectos del crecimiento económico en la sociedad y en la naturaleza ,y en cambio exigen intensificar la guerra económica contra los pobres y los bienes comunes, por medio de recursos extremos, de "motores del crecimiento", como las reformas estructurales, las privatizaciones de bienes comunes, el Libre Comercio, los megaproyectos y las tecnologías de alto riesgo, como la nuclear, los transgénicos, la nanotecnología, entre otras. El ecologista Rudolph Bahro resume en los 80  los apetitos profundos de la sociedad contemporánea: Quiero Más; Quiero más Grande; Quiero más Rápido. Desde los 70, se eleva incesantemente el desempleo en el mundo, por el avance tecnológico.   

El debate público sobre los efectos negativos del crecimiento es sofocado en el último cuarto del siglo pasado y sólo resurge en 1994, por la aparición de la revolución zapatista y luego, en  2003, por la emergencia del movimiento europeo por el decrecimiento, alentado por el zapatismo y por la celebración del seminario de la UNESCO en París de 2002, titulado Deshacer el desarrollo, Rehacer el mundo, en el que todavía participa Ivan Illich antes de morir,y por la publicación en Le Monde Diplomatique del artículo de Serge Latouche Por una sociedad de decrecimiento. De una forma muy efectiva, los indígenas de Chiapas hacen ver al mundo la calamidad que representan los grandes avances de la tecnociencia y  el crecimiento económico.  Hoy, la mayor parte de los movimientos sociales por la justicia ambiental y climática en el mundo reconocen los terribles efectos del crecimiento al punto que los gobiernos poderosos se ven obligados a inventar el crecimiento verde, la economía verde, para reforzar la desfalleciente consigna del desarrollo sustentable. Por otro lado, la respuesta de los gobiernos ricos y poderosos al agotamiento del petróleo barato y los crecientes desastres climáticos, reconfirman la intención de radicalizar las medidas económicas extremas, con el propósito de conservar altas tasas de crecimiento económico en el mundo y así poder pagar altas tasas de interés.  Más extracción de petróleo, metales y agua de los acuíferos, por medio de tecnologías altamente depredadoras;  más privatización del agua, suelos, espacios, genomas, bienes comunes, en beneficio de inversionistas internacionales asociados con nacionales; más megaproyectos en cualquier rubro; más programas de ingeniería social, reacomodo de la población y nula acción para reducir el consumo de hidrocarburos y los riegos de guerra nuclear.  Las tres cuartas partes de la humanidad son ahora supernumerarias para los ricos y poderosos. Las cuatro quintas partes de las matrices de la vida en el mundo están severamente afectadas por las contaminaciones de todo tipo.

¡Crecimiento! ¡Crecimiento! ¡Crecimiento! es el mantra, la oración de los modernos bomberos-piromaniacos, como Lagarde, Obama, Merkel, Yelen, Jim Yong Kim, Gurría, Carstens, Videgaray, Peña Nieto, Madero, Mancera y el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, con Carlos Slim a la cabeza. Sin lugar a dudas la sociedad mexicana, al igual que el resto de los países del mundo, participa en las olimpiadas mundiales por el crecimiento, obligado por sus deudas, acuerdos con la Reserva Federal y otros bancos centrales,  el FMI, el Banco Mundial y la OCDE, tratados como el TLC o NAFTA, así como por la doctrina económica que enseñan en las grandes universidades de EU y en México, en el ITAM, el Tec de Monterrey, el Colegio de México, la UNAM, el IPN, la UAM y hasta la Iberoamericana. El consenso político por el crecimiento es en México muy poderoso, avasallador, tiránico. La academia, el empresariado y los partidos dedican sus mejores esfuerzos a la consecución del crecimiento en nuestro país y aprueban la construcción de cualquier infraestructura o megaproyecto, la adopción de cualquier programa, o la publicación de cualquier ley o reforma que prometa contribuir a este efecto, como lo es la reforma energética. El crecimiento del Producto Interno Bruto, el PIB, es el objetivo principal de la política moderna desde hace más de medio siglo,  y es ahora el objeto fundamental de la existencia de los gobiernos. El contenido profundo de la política de hoy en día es la economía y el crecimiento. El monetarismo es el contenido profundo de la economía: las mentes financieras controlan nuestras vidas como nunca antes. El consumo de petróleo y otras materias primas baratas es la clave del crecimiento económico.  Cada vez es más difícil conseguir el crecimiento en México y en el mundo, por lo que los poderosos están desesperados. El dilema del Sistema es crecer o morir.  La reforma energética y las otras aprobadas en los últimos 25 años pretenden relanzar, recargar, reforzar el crecimiento, el desarrollo, el progreso, la productividad, la competitividad.

miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Es el #decrecimiento una alternativa para #México? Coloquio en conmemoración de la visita de Serge Latouche a grandes universidades mexicanas en marzo de 2010. Invitado de honor: Jean Robert

Convocatoria

¿Es el descrecimiento una alternativa para México? 
Coloquio en conmemoración de la visita de Serge Latouche a grandes universidades mexicanas en marzo de 2010.  
Invitado de honor: Jean Robert

El sábado 7 de marzo, a partir de las 10 de la mañana, en un salón especial del restaurante Kuii, Insurgentes 223, colonia Roma, casi esquina con Monterrey, frente a la estación Durango del Metrobús, tendrá lugar un coloquio para conmemorar la visita de Serge Latouche en marzo de 2010 a grandes universidades mexicanas (UNAM, IPN, UAM, UIA) Para debatir si el descrecimiento es una alternativa frente al desastre ecológico, social, económico, político y simbólico de México y el mundo, y las propuestas existentes para fortalecer esta alternativa. Contaremos con la presencia de Jean Robert, como invitado de honor. Quienes deseen hacer una exposición sobre esta temática, no mayor a 10 minutos, para considerar su posible presentación en el coloquio. Se sirve desayuno. La mesa sólo tiene cupo para 20 personas: es indispensable hacer una reservación  para asegurar un lugar en el coloquio que dura cuatro horas. El desayuno tiene un costo de $ 130.00 por persona (incluye la renta del salón, la propina y otros gastos)

Iniciador del movimiento de la decroissance en Francia, Serge Latouche, es profesor emérito de la universidad Paris-Sud (Orsay), especialista en relaciones económicas Norte-Sur y de la epistemología de las ciencias sociales. Publica en 2003 en Le Monde Diplomatique su famoso articulo Por una sociedad de la decroissance en el que advierte sobre los terribles efectos del crecimiento sobre el ambiente y la vida de los seres humanos y que detona una movilización de grupos sociales en Francia, Italia, Dinamarca, España, Inglaterra. En su libro La Apuesta por el decrecimiento, ICARIA, Barcelona publicado en 2006 analiza el infierno que significa el crecimiento y el decrecimiento como una alternativa tanto para los países desarrollados como los emergentes. Con fundamento en los debates del histórico seminario de la UNESCO de 2002 en Paris, Deshacer el desarrollo, Rehacer el mundo y en el pensamiento de los grandes autores en la crítica al crecimiento, como Ivan Illich, Nicholas Georgescu Roeguen, Jacques Ellul, André Gorz, Francois Partant, Cornelius Castoriadis, Jean Pierre Dupuy, el discurso de Latouche propone maneras de salir del imaginario dominante y de organizar una sociedad de decrecimiento sereno y convivencial en el mundo.

En 2006, tenemos conocimiento del las ideas de Latouche, y sus referencias al pensamiento de Ivan Illich que ha sido guía en las acciones de nuestro grupo. En 2007 iniciamos un ciclo de coloquios sobre las propuestas de Latouche que dura dos años y que aprueba el uso de la palabra descrecimiento como una buena traducción de las ideas de la decroissance. Por medio de nuestro amigo, Jean Robert, tomamos contacto con Latouche en 2008 y conseguimos que viniera a México a impartir conferencias magistrales en grandes universidades mexicanas. En la Segunda Conferencia Internacional de Degrowth realizada en la universidad de Barcelona en 2010 hicimos una presentación del movimientos mexicano de descrecimiento y en 2012 hicimos otra presentación en la Tercera Conferencia Internacional de Degrowth realizada en la Facultad de Arquitectura de Venecia. Por medio de las redes ECOMUNIDADES, ¡Salir del petróleo!, Red en Defensa de la Ciudad de México llevamos a la practica diversas líneas para impulsar el descrecimiento.   


Convocan: ¡Descrecimiento o Extinción!, ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México, Grupo ¡Salir del petróleo!     
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Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 

#Decrecimiento Acuerdo entre productores y consumidores de cultivos de cercanía en la ciudad de México. Invitación a participar en las reuniones preparatorias.

Las posibles ventajas y beneficios de lograr un acuerdo entre productores y consumidores de cultivos de cercanía en la ciudad de México. Invitación a participar en las reuniones preparatorias.

Propuesta ecologista de descrecimiento discutida en los desayunos-reuniones de trabajo de la Red en Defensa de la Ciudad de México del 27 de agosto y 5 de noviembre de 2014 y sometida a consulta de  integrantes de esta Red y ecologistas del movimiento por el descrecimiento hasta el 15 de diciembre de 2014.

Cada año son peores los alimentos que nos ofrecen la agroindustria, la industria de alimentos y las grandes tiendas de venta al menudeo de la ciudad de México, como Wal Mart, Superama, Aurrerá, Comercial Mexicana, Soriana, Chedraui. Cada año contienen más productos químicos, genéticos, nucleares; por otra parte, las contaminaciones que generan su producción, destruyen cada año más el clima, los acuíferos, ríos, lagos, humedales, glaciares, la biodiversidad; además, acaban con la salud de los trabajadores del campo y de los vecinos de los pueblos, ejidos y colonias cercanas a los campos de cultivo, los grandes establos, las granjas e invernaderos. Cada año aumentan los kilómetros recorridos de los alimentos que consumimos, así como las horas de refrigeración y la nocividad de los envases de estos alimentos; las carreteras están saturadas de tráileres, producen muchos accidentes fatales, por la gran cantidad de alimentos que se transportan; los mares están hechos una pocilga por los barcos de carga que transportan alimentos; los mares, ríos, lagos y lagunas están severamente afectados por las descargas de la industria alimentaria y por los plásticos que utilizan en sus empaques. Cada año son menos frescos y más artificiales los alimentos que nos venden.  Debido a la producción en gran escala de los alimentos que consumimos, cada año se incrementa el desperdicio de los alimentos, tanto en las operaciones de producción y distribución como en los hogares mismos y los restaurantes. Cada año aumenta la desnutrición y el hambre en México y en el mundo. Sobra literatura sobre estos hechos hoy tan evidentes.

Desde el punto de vista ecológico, la industria agropecuaria, la industria procesadora de alimentos y las grandes tiendas de venta al menudeo representan una calamidad mundial, por su descomunal contribución a la emisión de gases que dañan el clima, la desertización, la desaparición de especies, la muerte de los mares, el envenenamiento de los suelos, acuíferos, cuerpos de agua. Desde la perspectiva social, son industrias y comercios altamente perniciosos, principalmente por los muy elevados índices de diabetes, cáncer, hipertensión, colitis nerviosa que producen.  Desde el enfoque económico, las empresas productoras y comercializadoras de alimentos son una "catástrofe económica controlada",  por el gigantesco subsidio que reciben de la Naturaleza, la Sociedad y los gobiernos, la concentración de la oferta en siniestros monopolios u oligopolios que ocultan la información de sus productos (Monsanto, Bimbo y otros) y encarecen los alimentos. Desde la perspectiva política: leyes, reglamentos, normas de alimentos impuestas por los mismos fabricantes, como se revela en el caso Food &Drug Administration, FDA- Monsanto; violación sistemática de la Ley, de los productores, muerte de la soberanía alimentaria y la muy débil supervisión gubernamental de la calidad de los alimentos globalizados, aportaciones económicas a las campañas electorales de los candidatos que protegen sus monopolios. La más grave consecuencia política de los alimentos industrializados consiste en la firma de tratados de libre comercio que favorecen únicamente a transnacionales y cárteles de las drogas, tráfico de armas, niños, mujeres, órganos y especies en peligro de extinción.   Desde el punto de vista cultural: muerte de la buena comida, de los buenos hábitos alimentarios, de la convivencia familiar y comunitaria de las culturas del país.

Únicamente, el ocultamiento, desinformación y manipulación escolar, universitaria, mediática, impuesta por el Estado y el Mercado, permite que siga en crecimiento un sistema alimentario tan aberrante que colapsa gradualmente, por el momento, pero que puede desquiciarse en los próximos años. No podemos esperar del Estado o de los mercados solución alguna a estos desafíos, no obstante, es indispensable resistir su funcionamiento para que cambien de rumbo; en cambio sí podemos esperar de ellos toda clase de violencia contra quienes quieran ofrecer algunas opciones frente a los alimentos industrializados, como se hace con la producción en pequeña escala, agredida sistemáticamente por las normas, reglamentos y leyes impuestos por la industria alimentaria y  los enormes subsidios gubernamentales a los cultivos industrializados y alimentos procesados.  

Lo peor sería seguir como estamos. La salud de los territorios (suelos, agua, aire) y de la población, así como la prevención del hambre y la catástrofe ecológica (clima, agua, biodiversidad), los crecientes riesgos de desabasto, por fallas en la producción y distribución, y las guerras multidimensionales, nos obligan a buscar alternativas ciudadanas que puedan ayudarnos a reducir el consumo de los alimentos industrializados, especialmente las carnes. Consumir más vegetales y alimentos frescos de origen animal, con menor contenido de transporte y almacenaje y producción más respetuosa de la naturaleza.  En términos generales, la alternativa a los alimentos industrializados consiste en relocalizar la producción de  los alimentos que consumimos; es decir, invertir las actuales tendencias: consumir principalmente los alimentos que se producen en la ciudad o cuenca donde vivimos; producir en la ciudad o en su cercanía los alimentos básicos que se consumen en ella misma.

Llevar a la práctica esta propuesta es una tarea de largo aliento que debe pasar por muchas etapas de aprendizaje y resistencia. No hay salidas fáciles ni soluciones en gran escala; es indispensable hacer diversos ensayos piloto en esta ciudad, para sentar las bases de la relocalización en la producción y consumo de alimentos. Sin embargo, para que estos ensayos tengan éxito, es esencial estar convencidos de las tendencias negativas que hemos mencionado en el párrafo anterior. El libro Alimentos Sustentables a la Carta, de nuestros amigos Martha Elena García y Guillermo Bermúdez, editado por CONABIO puede ser de gran ayuda para convencernos y orientar nuestras acciones iniciales; luego, hay que hacer acopio de mayor información sobre estos temas y difundirla entre los productores y consumidores. No se puede aumentar la producción de alimentos "ecológicos" sin una gran labor previa de información y reflexión colectiva sobre estos temas. Mientras tanto, proponemos considerar como  "alimentos aceptables", en lo ecológico y lo social, a los que cumplen las siguientes condiciones:

  1. Se producen en la cercanía donde se consumen (son frescos): en la misma cuenca o en las cuencas cercanas. En el caso de los alimentos básicos (maíz, hortalizas), es indispensable que se produzcan en la misma cuenca. El transporte de este tipo de alimentos implica pocos kilómetros de viaje.

  2. No se utilizan agroquímicos industrializados en su producción ( fertilizantes o pesticidas derivados del petróleo)

  3. Requieren muy poco consumo de agua y no la contaminan con productos químicos.

  4.  Se producen en forma artesanal.

  5. El productor consume parte de lo que produce y está dispuesto a recibir la visita de las personas que consumen sus productos, para conocer y confirmar personalmente la buena manera en que se cultivan sus productos. Está sujeto únicamente a certificación local, realizada por sus propios consumidores y por una asociación de productores y consumidores de alimentos de proximidad.

  6. Se producen y distribuyen en magnificas condiciones de limpieza.

  7. No contienen manipulaciones genéticas producto de la biotecnología ni aditivos, saborizantes o conservadores químicos industriales.

  8. No tienen envases o empaques industrializados.

  9. No tienen publicidad.

  10. El productor es acompañado solidariamente por una red o cooperativa de productores y consumidores.

Hace más de 60 años se fundan en Japón las primeras asociaciones para la conservación de la agricultura campesina, con el fin de establecer acuerdos de compra entre productores de alimentos situados en la cercanía de la zona urbana y consumidores de la ciudad; estos acuerdos tienen desde entonces una gran aceptación: se extiende la practica  a los países europeos y a EU y Canadá. Estos acuerdos, permiten que se conserve la producción campesina en pequeña escala, los productores tengan precios justos y puedan vivir holgadamente con la venta de productos muy apreciados por su alta calidad; sobre todo ayudan mucho a contener la expansión urbana y evitar el cambio en el uso del suelo junto a la zona urbana. La sociedad se beneficia con una radical disminución de contaminantes que dañan el clima o el medio ambiente, una economía menos destructiva, más justa y una menor dependencia de poderes mundiales.  Los consumidores también se benefician con una oferta de alimentos libres de productos químicos industriales, manipulaciones genéticas: se reducen los costos de intermediación y los gastos en agroquímicos, semillas patentadas y otros insumos. Disminuyen radicalmente el consumo de petróleo, las emisiones de gases que dañan el clima.  Los beneficios de la relocalización son enormes. 

Otra forma de promover el consumo de alimentos locales consiste en fomentar los cultivos en ventanas, terrazas, azoteas, jardines, huertos urbanos; es decir: fomentar la urbicultura, por medio de redes municipales o delegacionales de productores-consumidores de hortalizas cultivadas en la misma ciudad. Esta actividad implica un cambio radical en la visión económica: implica regalo, trueque y compra-venta. La introducción del concepto del  don o el regalo cambia profundamente la idea de la economía: los mercados se vuelven pequeños, manejables, benéficos, a diferencia de los gigantescos mercados modernos internacionales que son muy destructivos, anti ecológicos, antisociales, invasivos, monopólicos, tiránicos, inhumanos.

La urbicultura involucra mucho convencimiento sobre las ventajas y beneficios de esta forma de producir alimentos, para la paz interior, la convivencia, el buen vivir y la plenitud de la conciencia de la realidad; conlleva ensayos de cultivo y relaciones de apoyo mutuo.   

Para avanzar en este proyecto se proponen reuniones frecuentes de los interesados en estos proyectos.  ECOMUNIDADES y Comunidad Terapéutica Madre Selva realizan la promoción de ensayos sobre esta propuesta y la promueven con el apoyo de la Red en Defensa de la Ciudad de México. Se trata de una iniciativa autónoma, no gubernamental, no empresarial, que busca el apoyo de las personas que tienen conciencia del colapso climático, ambiental, cultural, social, económico, político y simbólico del mundo. 

A los interesados en la Iniciativa para la promoción de los cultivos de cercanía, les rogamos avisarnos de su interés en participar en las próximas reuniones de esta iniciativa.

México DF  30 de diciembre de 2014

Red en Defensa de la Ciudad de México 

Adriana Bermeo, Adriana Gómez, Adriana Matalonga, Aline Fernanda, Ana María Yustis, Anhai Martínez, André Prieur, Aurora Marín, Bianca Sandoval, Carmen Espino, Cecilia Brañas, David Jiménez, Edgardo Mota, Eduardo Farah, Eduardo Soriano, Fabián Carvallo, Gabriela Vega, Gabriel Valencia, Guadalupe Tron, Gustavo Romero, Heriberto Salas, Jacqueline Bolaños, Javier Osorno, Jonathan Arroyo, José Ignacio Félix Díaz, José María Bilbao, Juan Manuel Pomares, Karen Zúñiga, María de Lourdes Ríos, María Díaz Santos, María Elena Contreras Domínguez, María de Lourdes Ríos, Mario Marroquín Castillo, Mario Rechy, Mauricio Villegas, Miguel Valencia, Patricia Carrera, Ricardo Zúñiga, Roberto Christian Domínguez, Rodolfo Ramírez Velázquez, Sara Espíritu, Sharon Sánchez, Soledad Osorio, Sonia Verónica Coronado Hidalgo, Susana Clares Popoca, Susana Morales, Tulia Roa Castro. 

viernes, 23 de enero de 2015

El Nuevo Aeropuerto debió de haber sido rechazado por la SEMARNAT-UCCS

El Nuevo Aeropuerto debió de haber sido rechazado por la SEMARNAT
ENERO 07, 2015
Fernando Córdova Tapia
La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) analizó el resolutivo que emitió la SEMARNAT y concluyó que el desarrollo del proyecto del "Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México" debió ser rechazado debido a que existen muchas incertidumbres sobre el proyecto, que surgen de la omisión deliberada de información y que no permiten una evaluación correcta del posible impacto ambiental de la obra.
El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México navega con la bandera del "aeropuerto más sustentable". Sin embargo, la realidad está muy lejos de este eslogan meramente político. La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) analizó el resolutivo que emitió la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA/SEMARNAT) y concluyó que el desarrollo del proyecto "Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, S. A. de C. V." debió haber sido rechazado debido a que existen muchas incertidumbres sobre el proyecto que surgen de la omisión deliberada de información y que no permiten una evaluación correcta del posible impacto ambiental de la obra. Entre las deficiencias técnicas que presenta la Manifestación de Impacto Ambiental y que el resolutivo emitido por la DGIRA aprueba de manera incorrecta, se encuentran:
  1. El proyecto contempla la siembra de 264,534 individuos de especies exóticas invasoras de árboles como una de las principales medidas de compensación. Las especies del género Tamarix (cedro salado) son consideradas por la CONANP como una de las principales amenazas para la flora y fauna a nivel nacional.
  2. La construcción del proyecto viola el Plan Regional de Desarrollo Urbano del Valle Cuautitlán – Texcoco.
  3. El proyecto se pretende construir en la zona con mayor vulnerabilidad y omite la presentación de Estudios de Riesgo Ambiental asociados a la posibilidad de inundaciones ante eventos hidrometeorológicos.
  4. No existen elementos técnicos para asegurar que las obras hidráulicas que supuestamente desviarán los escurrimientos sean suficientes para evitar las inundaciones en la zona del proyecto y en las zonas aledañas.
  5. El proyecto pretende duplicar y mejorar la cantidad y calidad de los humedales, sin embargo, no se presenta ningún tipo de información sobre cómo se crearán y mantendrán estos nuevos cuerpos de agua.
  6. No existen escenarios hídricos que permitan evaluar la factibilidad del recurso dentro de la red municipal de agua potable en cada una de las etapas del proyecto.
  7. El promovente omite por completo la estimación del uso de agua de la Aerotrópolis, una zona urbanizable en la que trabajarán de manera regular 180,000 personas. Esto supone un gasto adicional de 23.6 millones de metros cúbicos de agua al año, lo cual sería una enorme presión para el recurso hídrico de la región.
  8. Los elementos técnicos para evaluar el impacto que sufrirán las aves son completamente deficientes: omiten información deliberadamente, no cuenta con un programa adecuado para el manejo de la ornitofauna, minimizan el riesgo por colisión entre las aves y las aeronaves, y propone acciones incorrectas e injustificadas.
  9. El estudio de riesgo referente al resguardo y manipulación de los combustibles subestima los riesgos asociados a eventos catastróficos.
A pesar de todas las deficiencias encontradas, la DGIRA resuelve de manera inadecuada cada uno de estos puntos y en muchos casos acepta las propuestas del promovente sin ninguna condicionante. Esto resulta completamente inaceptable debido a la magnitud y los alcances del proyecto, y a los graves impactos ambientales y sociales que generará a mediano y largo plazo para el Valle de México.

Foto: sunmaya

martes, 20 de enero de 2015

Vìa Campesina: Agricultura campesina sostenible

Agricultura campesina sostenible
Posicionamiento Político de La Vía Campesina: Justicia Climática y Ambiental, YA!


Publicado el Martes, 02 Diciembre 2014 23:31

Seguimos organizando, movilizando y construyendo alternativas para remediar la crisis climática y defender la Madre Tierra.
Nosotras y nosotros de La Vía Campesina, pueblos indígenas, campesinas y campesinos, jóvenes, migrantes, trabajadores rurales, jornaleras y jornaleros agrícolas, pescadores, artesanos, así como compañeras y compañeros que luchan por trasformaciones sociales profundas, nos hacemos presentes en Lima, en el marco de la COP 20, para manifestar que seguimos alimentando a los pueblos, organizando, movilizando, luchando y construyendo alternativas para enfriar el planeta y para proteger la naturaleza y la madre tierra no solamente en beneficio de nosotras y nosotros, sino en beneficio de todas y todos los que compartimos este mundo Tierra.


Hace poco, la sociedad civil fue testigo de cómo los pueblos seguimos defendiéndonos y rechazando las falsedades del capital y sus instituciones que dicen tomarnos en cuenta. Siendo 2014 el Año Internacional de la Agricultura Familiar, el Banco Mundial y sus aliados en la ONU quisieron vender al mundo la mal llamada "Agricultura Climáticamente Inteligente" como un nuevo producto que frenará para siempre la crisis climática. Sin embargo, en las calles de Nueva York y dentro de la misma Cumbre Sobre el Clima, desenmascaramos esta falacia e informamos a la opinión pública por lo que realmente es: más agricultura industrial, más financiamiento del Banco Mundial y otros instrumentos del capital para unos pocos, más contaminación y saqueo de los recursos naturales, más explotación de tierras, de territorios, de pueblos y de trabajadoras y trabajadores. Sobre todo, es la misma propuesta de la economía verde con menos justicia y menos
 ecología.

En los Estados Unidos de Sandy (2012) y de Katrina (2005) – donde los pobres son quienes más sufren la intensificación de cada huracán, inundación, sequía e incendio – unimos nuestra voz campesina, negra, indígena, migrante, pescadora, de mujeres y jóvenes organizados, a las mayores protestas callejeras en la historia del cambio climático. Exigimos, una vez más, ¡Justicia Climática y Ambiental, YA!

Antes de Nueva York, estuvimos en Venezuela para la Reuniones del PreCOP Social. Allí, aportamos a la Declaración de Margarita para luego ser entregado a representantes de unos 40 países aliados, entre ellos, de la Alternativa Bolivariana para las América (ALBA). Los países consecuentes llevarán este mensaje a la Conferencia de las Partes (COP 20) en Lima, Perú, acompañados en las calles por nuestras organizaciones peruanas y sus aliados locales, nacionales, regionales e internacionales.

Y estamos movilizados en las calles de Lima, levantando nuestra voz, como en años anteriores estuvimos en Río (2012), en Durban (2011) y en Cancún (2010), para celebrar la Cumbre de los Pueblos Indígenas y Campesinos y además exigir que como parte de debate para preparar un borrador del primer acuerdo vinculante desde Kioto, que será firmado en diciembre del 2015 durante el COP21 en Paris, Francia, los estados participantes cumplan los compromisos y promesas de reducir las emisiones de gas carbono y disminuir el calentamiento global a 2 grados tal y como lo han recomendado los científicos para evitar una debacle climática de proporciones seriamente catastróficas.

Cumbres vienen y cumbres van, cada uno con su peso e importancia histórica y nosotros en La Vía Campesina seguimos y seguiremos construyendo la base social necesaria para lograr nuestra demanda principal – la soberanía alimentaria, el reconocimiento y la protección de nuestros pueblos, nuestras tierras y nuestros territorios y el cese de todo intento de privatizar los bienes comunes de la humanidad. Así mismo, llamamos la atención a la cuestión de la creciente migración forzada e involuntaria como resultado de la crisis climática. Si algo simboliza con toda su crudeza la tragedia humana producida por la crisis climática, son los 50 millones de seres humanos que hoy se mueven entre los países que los ha expulsado y los países que los rechazan.



Presentes en Perú, reafirmamos que:

·   La economía verde no busca detener el cambio climático ni el deterioro ambiental, sino generalizar el principio que quien tiene dinero puede seguir contaminando. Hasta el momento han utilizado la farsa de la compra de bonos de carbono para poder seguir emitiendo gases invernadero. Hoy están inventando los bonos de biodiversidad. Es decir, las empresas podrán seguir destruyendo bosques y ecosistemas, siempre y cuando le paguen a alguien para que supuestamente conserve la biodiversidad en algún otro lado. Mañana posiblemente inventen los bonos de agua, de paisaje, de aire puro.

·   Los sistemas de pago por servicios ambientales se están utilizando para quitarle sus tierras y territorios a los pueblos indígenas y campesinos. El mecanismo que están impulsando con más fuerza gobiernos y empresas es el sistema REDD y REDD plus. Dicen que es un sistema para reducir las emisiones de gases invernadero producto de la deforestación y degradación de los bosques, pero se está utilizando para imponer, por un pago irrisorio, planes de manejo que les niegan a familias y comunidades rurales el acceso a sus propias tierras, bosques y fuentes de agua. Además, garantizan el acceso irrestricto de las empresas a las áreas de bosque colectivo, potencializando la biopiratería. También imponen contratos que amarran a las comunidades a esos planes de manejo por 20 años o más y que dejan las tierras indígenas y campesinas como prenda hipotecaria, lo que crea la posibilidad cierta de que esas comunidades pierdan sus tierras. El
 objetivo
 de los servicios ambientales es tomar control de los espacios naturales de reserva y seguirse apoderando de más.

·   Otra iniciativa de la economía verde es convertir a las plantas, las algas y a todos los restos orgánicos (rastrojos, estiércol, etc.) en fuente de energía para sustituir el petróleo; es lo que llaman "uso de la biomasa". Con los agrocombustibles, esto ha significado que millones de hectáreas que debieran estar cubiertas de bosques o produciendo alimentos hoy se utilizan para alimentar máquinas. Si efectivamente se generaliza el uso energético de la biomasa, veremos que la vida en el mar se reduce aún más porque una parte importante de especies marinas se quedará sin alimento, que nuestros suelos no recuperarán la materia orgánica que es imprescindible para conservar la fertilidad y protegerse contra la erosión y la sequedad, y que será imposible alimentar a nuestros animales porque los alimentos se harán cada vez más escasos y caros. También se agravará la escasez de agua, ya sea por el cultivo de agrocombustibles, ya sea
 porque nuestros suelos no tendrán capacidad para absorber y retener agua al faltarles la materia orgánica.

·   Después nos hablan de "agricultura climáticamente inteligente", que sólo busca que aceptemos una nueva Revolución Verde – con transgénicos incluidos – y que en vez de exigir apoyo efectivo para defendernos de los efectos del cambio climático, aceptemos pagos irrisorios que funcionarán igual que REDD. También buscan imponernos sistemas altamente dependientes de grandes cantidades de agrotóxicos, como la siembra directa a base de pulverizaciones aéreas de Round Up, los que pasan a ser llamados "agricultura baja en carbono." Es decir, nos obligarán a hacer un cierto tipo de agricultura y podremos perder el control sobre nuestros territorios, nuestros ecosistemas y nuestra agua.

·   Uno de los aspectos más perversos de las falsas soluciones que se impulsan en las negociaciones internacionales es la de restringir el acceso y uso del agua de riego. Usando como pretexto el hecho que el agua de riego es escasa, proponen que el agua se concentre en "cultivos de alto valor"; es decir que se rieguen los cultivos de exportación, los agrocombustibles y otros cultivos industriales y que se deje de regar los cultivos para la propia alimentación

·   El impulso de soluciones tecnológicas que no son solución alguna es parte también de la agenda de las discusiones en Río. Entre las más peligrosas están la geoingeniería y la aceptación de los cultivos transgénicos. Hasta el momento, ninguna de las soluciones propuestas por la geoingeniería ha demostrado tener capacidad real de solucionar los problemas del clima. Por el contrario, algunas de las formas de geoingeniería (como la fertilización de los mares) son tan peligrosas que internacionalmente se ha declarado una moratoria sobre ellas. Para que aceptemos los transgénicos se nos dice que crearán cultivos resistente a la sequía y al calor, pero lo único nuevo en transgénicos es más variedades resistentes a herbicidas, las que además están haciendo que vuelvan al mercado herbicidas altamente tóxicos, como el 2,4,-D.

·   El plan más ambicioso y lo que algunos gobiernos identifican como "el mayor desafío" es el de ponerle precio a todos los bienes de naturaleza (como el agua, la biodiversidad, el paisaje, la vida silvestre, las semillas, la lluvia, etc.), para luego privatizarlos (con la excusa de que conservarlos requiere dinero) y cobrarnos por su uso. A esto se le llama la Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad (TEEB). Es el asalto final a la naturaleza y la vida, pero también a los medios de trabajo y de vida de los pueblos que viven de la agricultura, la caza y la pesca.

·   Hacemos una exhortación a la llamada sociedad civil para presionar para que los gobiernos remuevan las barreras a los sistemas descentralizados y controlados por las comunidades mismas de energía renovable, sea solar, de viento, de corrientes de agua, etc., así como la apropiación de fondos para financiar el diseño y la implementación de tales sistemas de energía renovable. Al mismo tiempo, tenemos que educar a la gente sobre las ventajas de estos sistemas comunitarios de energía renovable para la preservación de la agricultura campesina agroecológica, el medio ambiente y economías comunitarias saludables, dignas y equitativas.

Nuevamente expresamos nuestras propuestas que van a dirección contraria de las falsas propuestas de quienes son los culpables de la crisis climática. En Perú, como lo hemos hecho en otros momentos de las COPs, decimos que:

Debemos cambiar el sistema alimentario industrial agroexportador por un sistema basado en la soberanía alimentaria, que devuelva a la tierra su función social como productora de alimentos y sustentadora de la vida, que ponga en el centro la producción local de alimentos, los circuitos de comercialización y procesamiento local. La soberanía alimentaria permite acabar los monocultivos y los agronegocios, fomentar los sistemas de producción campesina que se caracterizan por su mayor intensidad y productividad, su capacidad para dar trabajo, cuidar el suelo y entregar una producción sana y diversificada. La agricultura campesina e indígena es también la que puede enfriar el planeta; con capacidad de absorber o evitar hasta 2/3 de los gases invernaderos que se emiten cada año. La tierra actualmente en manos campesinas e indígenas es alrededor del 20% de la tierra agrícola a nivel global. Sin embargo, con esa tierra las familias y comunidades
 campesinas e indígenas producimos al menos la mitad de la alimentación mundial. En nuestras manos está la forma más segura y eficiente de superar el hambre en el mundo. Para asegurar alimentación para todos y restaurar la normalidad climática en la tierra, es necesario que la agricultura vuelva a ser una tarea en manos principalmente de comunidades campesinas y de los pueblos indígenas. Para ello debe hacerse, de manera urgente, reformas agrarias integrales y de gran amplitud, que acaben con la concentración extrema y creciente de la tierra que hoy afecta a la humanidad. Esas reformas agrarias son las que darán las condiciones materiales para que la agricultura cumpla su papel en beneficio de la humanidad entera y por ello la defensa y protección de las agriculturas campesinas e indígenas es hoy una tarea de todas y todos. En lo inmediato, es necesario detener todas las transacciones, concesiones y traspasos que signifiquen concentración o
 acaparamiento de tierras y/o desplazamiento de comunidades rurales. Los sistemas campesinos e indígenas de agricultura, caza, pesca y pastoreo que ayudan a cuidar la tierra y la alimentación deben ser apoyados adecuadamente con fondos y medios públicos no condicionados. Los mecanismos de mercado -como venta de carbono y servicios ambientales- deben desmontarse de inmediato y reemplazarse por medidas reales, como las que mencionamos más arriba. Detener la contaminación es un deber que nadie puede evadir comprando derechos a seguir destruyendo. El uso legítimo de lo que ahora organismos internacionales y empresariales llaman biomasa es alimentar a los seres vivos y volver a la tierra para restaurar su fertilidad. Las emisiones provenientes del derroche de energía deben reducirse en base al ahorro y el fin del despilfarro. Necesitamos fuentes de energía renovable descentralizados, al alcance de los pueblos. Nosotros y nosotras, campesinos y
 campesinas, agricultores y agricultoras familiares, campesinos y campesinas sin tierra, pueblos indígenas y migrantes – hombres y mujeres – nos oponemos decididamente a la mercantilización de la tierra, de nuestros territorios, del agua, las semillas, los alimentos, la naturaleza y la vida humana. Reiteramos lo dicho en la Cumbre de los Pueblos en Cochabamba, Bolivia: "La humanidad está frente a una gran disyuntiva: continuar el camino del capitalismo, la depredación y la muerte, o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida".

Repudiamos y denunciamos la economía verde como una nueva máscara para ocultar mayores niveles de codicia de las corporaciones y del imperialismo alimentario en el mundo y como una forma brutal de lavarle la cara al capitalismo, que sólo impone falsas soluciones como la agricultura climáticamente inteligente, como el comercio de carbono, REDD, la geoingeniería, los transgénicos, los agrocombustibles, el biocarbono y todas las soluciones de mercado a la crisis ambiental.

Nuestro reto es restituir otra manera de relacionarnos con la naturaleza y entre los pueblos. Ese es también nuestro deber y nuestro derecho y por ello seguiremos luchando y llamamos a seguir luchando incansablemente por la construcción de la soberanía alimentaria, por la reforma agraria integral y la recuperación de los territorios indígenas, por poner fin a la violencia del capital, y por restituir los sistemas campesinos e indígenas de producción basados en la agroecología

¡NO A LAS FALSAS SOLUCIONES DEL CAPITALISMO VERDE!

¡AGRICULTURA CAMPESINA E INDÍGENA PARA LA JUSTICIA CLIMÁTICA Y MEDIOAMBIENTAL, YA!

domingo, 28 de diciembre de 2014

[Degrowth] NEW BOOK! Degrowth: A Vocabulary for a New Era

Degrowth: A Vocabulary for a New Era

edited by Giacomo D'Alisa, Federico Demaria and Giorgos Kallis (Routledge, 2014)

Degrowth is a rejection of the illusion of growth and a call to repoliticize the public debate colonized by the idiom of economism. It is a project advocating the democratically-led shrinking of production and consumption with the aim of achieving social justice and ecological sustainability.

This overview of degrowth offers a comprehensive coverage of the main topics and major challenges of degrowth in a succinct, simple and accessible manner. In addition, it offers a set of keywords useful forintervening in current political debates and for bringing about concrete degrowth-inspired proposals at different levels - local, national and global.

The result is the most comprehensive coverage of the topic of degrowth in English and serves as the definitive international reference.


More information at (freely downloadable chapters, endorsements, videos and much more):

vocabulary.degrowth.org

 

Book trailer: Famous economists and politicians are endorsing the thesis of the book, but...

http://vimeo.com/110013401

 

Twitter: @R_Degrowth

#degrowthvocabulary

 

Facebook: Research & Degrowth

https://www.facebook.com/researchanddegrowth?fref=photo

 

Discount rate 20%

Simply visit www.routledge.com and enter the code FLR40 at checkout.

 

They said about the book:

... ?Degrowth? for many signifies a variety of initiatives proposing an alternative to capitalist accumulation and the reconstruction of our reproduction on more cooperative terms. This then is a volume that those committed to building non exploitative relations will need to consult as it offers a map to the world of alternatives to capitalisms.

Silvia Federici, Hofstra University, Hempstead.

At a time in history when political, economic and intellectual leaders assure us that nothing fundamental can any longer be questioned, nothing could be more important than the movement - of thought, and of action ? that this volume on Degrowth represents...

David Graeber, London School of Economics, London.

This book is one of the most thorough and insightful presentations and discussion of economic theory and practice in the field of de-growth economics, a revolutionary attempt to understand the economy as if humans and Nature matter.

Manuel Castells, University of California, Berkeley.

A thought-provoking, wide-ranging, spirited, and deeply original analysis; this book is a must-read on degrowth debates.

Karen Bakker, Universty of British Columbia, Vancouver.

 

More at: vocabulary.degrowth.org

 

HELP US OUT WITH DISSEMINATION!


HOW? Here, some ideas:

We will be grateful if you could spread the news about the book to your friends, colleagues and contacts, discussion lists that you might be part of, and associations or groups you are member of.

If you are on Twitter please tweet the news (#degrowthvocabulary), and if on Facebook please share the video.

If you have Press contacts, we invite you to send them a Press Release, for examplehttp://www.eurekalert.org/pub_releases/2014-11/uadb-dav111914.php

You can also write a review in a blog, magazine, Amazon or peer-reviewed journal (and let us know, so that we coordinate and there are no more than one reviews prepared for the same journal). We can also write blog posts, letter to the editor or newspaper articles on topics related to the book, and advertise its release. 

Attached the Cover of the book, an illustration for the slogan 'Your recession is not our degrowth', and a Flyer with TOC.

Thank you!!!

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Posicionamiento regional contra el fracking.

El desarrollo de la fracturación hidráulica (fracking) tendrá desastrosas consecuencias para el medio ambiente y la población de América Latina y agravará el cambio climático por lo que no debe ser permitida


- En el marco de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP20) y de la Cumbre de los Pueblos en Lima, organizaciones de la sociedad civil latinoamericanas alertamos sobre los impactos irreversibles que tendrá la explotación de hidrocarburos no convencionales a través del fracking en los territorios y poblaciones de la región.

- Hacemos un llamado urgente para que los gobiernos latinoamericanos impidan el desarrollo de esta actividad en sus territorios y demuestren así su compromiso con la protección del medio ambiente, la garantía de los derechos humanos, la lucha contra el cambio climático y la sostenibilidad energética de la región.

- Existen alternativas energéticas sustentables, más baratas y eficientes que, asegurando el pleno respeto de los derechos humanos, deben ser fomentadas e impulsadas por los Estados para asegurar la sostenibilidad energética y la lucha contra el cambio climático.

Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) se estima que diversos países de América Latina cuentan con recursos prospectivos de hidrocarburos de lutitas (shale) en sus territorios.[1] Es el caso de Argentina, México, Venezuela, Brasil, Colombia, Bolivia, Uruguay, Paraguay y Chile en los que el desarrollo de la técnica de la fracturación hidráulica o fracking para extraer gas y petróleo se encuentra en diversas fases. Por ejemplo, en Argentina ha habido un mayor desarrollo de proyectos de este tipo. Mientras otros países como México, Colombia, Bolivia, Uruguay y Brasil se encuentran en fase prospectiva o exploratoria, y pretenden desarrollar ampliamente esta técnica en los próximos años.

La técnica de la fractura hidráulica consiste en la inyección en el subsuelo de una mezcla de agua, arena y productos químicos a presiones tales que permitan la ruptura de las rocas de lutitas, en cuyos poros se encuentran atrapados el gas y el petróleo. Para ello, primero es necesario realizar una perforación vertical hasta alcanzar la profundidad a la que se encuentran estas formaciones geológicas (entre uno y cinco kilómetros) y luego una serie de perforaciones horizontales de 1 a hasta 16 km de extensión según la formación geológica.

El uso de la fracturación hidráulica provocará, y ya se encuentra provocando como se ha demostrado en EEUU y Argentina, fuertes impactos sobre al ambiente, la salud y calidad de vida de la población,[2] ya sumamente castigados. Debido a su gran complejidad y condición experimental,[3] esta actividad implica una serie de daños en su mayoría inevitables e irreversibles, como son:

- Uso intensivo y contaminación del agua. La fracturación de un solo pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua que quedan completamente inservibles para otros usos. Esto se debe a los 300.000 litros de químicos que se le añaden para la fracturación y por los metales pesados y radioactivos presentes en el subsuelo. Este líquido se puede filtrar a los flujos de agua subterránea y superficial contaminándola, dejando a las poblaciones sin agua potable.[4] Por lo tanto, el uso de esta técnica viene a sumarse a las amenazas e impactos del cambio climático sobre  el agua.

- Supone graves afectaciones a la salud.[5] Estudios científicos realizados en Estados Unidos muestran que 75% de los químicos utilizados en el líquido de perforación afecta directamente la piel, ojos, sistema respiratorio y gastrointestinal; 40-50% afecta al sistema nervioso, inmunológico, cardiovascular y los riñones; mientras que 37% afecta el sistema endocrino y 25% provoca cáncer y mutaciones.[6] Además, los efectos sinérgicos de los químicos empleados son totalmente desconocidos, por las propias empresas proveedoras.[7]

- Genera impactos de cambio climático. Pese a lo que las empresas petroleras y algunos gobiernos de la región están señalando, la explotación del gas mediante fracking no es una opción para la lucha contra el cambio climático. En estos proyectos, hasta 8% de la producción de gas natural (metano) se escapa directamente a la atmósfera con un potencial de calentamiento 25 veces superior al dióxido de carbono. Debido a ello, en 20 años el impacto sobre el cambio climático de la generación eléctrica a través del gas extraído por fracking superaría en 20% el del carbón.[8]

- La reinyección de las aguas residuales del fracking en el subsuelo en "pozos letrina" está directamente vinculada con la inestabilidad sísmica y generación de sismos, que han llegado a alcanzar 5.7° de magnitud. Esto es sumamente grave, ya que pone en riesgo a la población y la infraestructura de las regiones donde tienen lugar.[9]Además, se ha logrado comprobar que esta inyección ha provocado la contaminación de acuíferos enteros en California.[10]

- Todas estas afectaciones e impactos suponen violaciones a los derechos humanos, derechos que los Estados latinoamericanos tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar, así como de prevenir sus violaciones. Entre otros, vulneran la garantía del derecho humano al agua y al saneamiento, a un medio ambiente sano, a la vida y a la salud, a la alimentación, a la vivienda, de los derechos laborales y otros derechos económicos, sociales y culturales, así como de los derechos civiles y políticos, como el derecho de acceso a la información, al consentimiento previo, libre e informado, y a la participación.

- Las economías y medios de vida de los pueblos de Latinoamérica sufren o podrían verse afectados por la contaminación de los acuíferos subterráneos y aguas superficiales, en las cercanías de las operaciones de fracking, afectando la sanidad de los productos agrícolas y ganaderos, y conllevando grandes pérdidas y daños para las comunidades.

- Por último, la explotación de hidrocarburos a través del fracking no es una opción energética sustentable. Las altas tasas de declinación en la producción de los pozos (entre 29 y 52% anual), la escasa recuperación de los hidrocarburos presentes en los yacimientos (de entre el 4.7 y 10%), y los altos costos que conlleva esta tecnología, la hacen inviable para la generación de energéticos en el mediano y largo plazo.[11]

Nuestras demandas y exigencias

Por todas estas razones, las organizaciones firmantes exigimos a nuestros gobiernos de los países latinoamericanos:

- Que impidan el uso de la fracturación hidráulica en sus territorios en aplicación del principio y obligación estatal de precaución, y aseguren la protección de los recursos hídricos y de la salud de las personas.

- Demandamos a nuestros Estados la generación y divulgación de información exhaustiva, verídica e imparcial sobre las características de los procesos, volúmenes y origen de agua usada y sustancias empleadas en el fracking, y sus impactos en las personas y el ambiente con un horizonte de largo plazo, a fin de garantizar los derechos de las generaciones presentes y futuras.

- Resaltamos que las poblaciones y gobiernos locales tienen el pleno derecho de negar actividades de fracking que puedan afectar sus entornos.   

- Demandamos a nuestros Estados la implementación de políticas públicas que permitan la transición energética hacia fuentes de energía verdaderamente sustentables y renovables, en pleno respeto a los derechos humanos, que aseguren la provisión energética futura y la mitigación del cambio climático.

- Instamos a los Estados que garanticen que las políticas energéticas de la región respeten  los derechos humanos, aseguren la protección ambiental y social, y contribuyan a la lucha contra el cambio climático.

- Demandamos que sean atendidos los reclamos, las acciones legales y las denuncias de las comunidades que protegen la vida y los territorios libres de petróleo, carbón y gas.

- Demandamos que las delegaciones de los Estados ante la COP y las corporaciones impulsen reducciones radicales en la exploración, explotación y uso de combustibles fósiles.

Manifiesto en solidaridad con el pueblo mexicano

El caso de México es especialmente representativo de las estrategias que están siguiendo algunos gobiernos de la región para imponer este tipo de proyectos a poblaciones que defienden sus derechos fundamentales ante esta impactante actividad. La situación de violencia estructural en este país promovida por el propio Estado que desembocó en la desaparición de 43 estudiantes en Iguala (Guerrero), la criminalización de la protesta social y de las y los defensores de derechos humanos, y la creación de fuerzas de seguridad para la protección de las inversiones son ejemplos de ello.  Hechos que se están dando a la vez que se trata de implementar una reforma energética que le apuesta al desarrollo de la fracturación hidráulica, por encima de los derechos de la población.

Ante esta situación, nos solidarizamos con el pueblo mexicano y hacemos un llamado específico al Estado de este país para que establezca las medidas necesarias para atender la situación de violencia estructural y criminalización de la protesta social existente en el país. Para ello, exigimos que se esclarezcan los hechos ocurridos en relación a la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y el paradero de los otros 22,000 hombres y mujeres desaparecidos en el país, la liberación de las y los presos detenidos arbitrariamente en la exigencia de sus derechos y la puesta en marcha de reformas de fondo que garanticen que estas y otras violaciones de los derechos humanos no se vuelvan a repetir.

Para sumarse a este posicionamiento, escribir a aroa@fundar.org.mx

Organizaciones firmantes

 

Asamblea de Concejales de la Cuenca de Claromecó (Argentina)

Asamblea de Integración por Territorios Libres de Fracking (Argentina)

Ecologistas en Acción de Asturias (España)

Ecoa (Brasil)

Unión de Asambleas Patagónicas (Argentina)

Centro Nacional de Comunicación Social, CENCOS (México)

Chihuahua vs Fracking (México)

Fundación Terram (Chile)

Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua, COMDA (México)

Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con Alternativas, Comcausa (México)

Fundación Jubileo (Bolivia)

Consejo Ecológico de Participación Ciudadana de Coahuila Región Carbonífera, CEPACI (México)

Encuentro Ciudadano Lagunero (México)

Grupo de Financiamiento Climático de América Latina y el Caribe, GFLAC

Liga de Defensa del Medio Ambiente, LIDEMA (Bolivia)

Comité Dinamizador Ambiental, Campesino e Indígena del Suroriente del Tolima, Corporación Reiniciar, Seccional Tolima (Colombia)

Fundación Integral de Desarrollo, FIDES (Bolivia)

Comunicación y Educación Ambiental (México)

Alianza Mexicana contra el Fracking (México)

Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables, FUNDEPS (Argentina)

Associação de Proteção ao Meio Ambiente de Cianorte, APROMAC (Brasil)

Prevención, Capacitación y Defensa del Migrante, PRECADEM (México)

Associação de Defesa do Meio Ambiente de Araucária, AMAR (Brasil)

Consejo Tiyat Tlali (México)

Fundación Ambiente y Recursos Naturales, FARN (Argentina)

Conservación Humana (México)

DECA Equipo Pueblo (México)

Educación, Ecología, Cultura, Comunicación, Desarrollo Sostenible y Salud, ECODESS (Perú)

El Barzón Chihuahua (México)

El Barzón Nacional (México)

El Poder del Consumidor (México)

Associação de Saúde Ambiental, TOXISPHERA (Brasil)

Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos, FOCO (Argentina)

132 Ambiental (México)

Amigos del Río San Rodrigo (México)

Asociación de Usuarios de Aguas de Saltillo, AUAS (México)

Asociación Humanitaria Internacional Gilberto Bosques

Blue Planet Project (Canadá)

Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria O.P. (México)

Centro de Investigación y Capacitación Rural, CEDICAR (México)

Espacio de Coordinación de Organizaciones Civiles sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Espacio DESC (México)

Food and Water Watch (Estados Unidos)

Frente Amplio Ambientalista (México)

Rede Ambiental do Piauí-Reapi (Brasil)

Fundar, Centro de Análisis e Investigación (México)

Greenpeace México

Grupo de Estudios Ambientales, GEA (México)

Fórum do Movimento Ambientalista do Paraná (Brasil)

Guardianes de los Volcanes (México)

Censat Agua Viva-Amigos de la Tierra (Colombia)

Hij@s de la Tierra (México)

La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental, LAVIDA (México)

Asamblea Ambiental Ciudadana Río Gallegos (Argentina)

Proyecto Gramalote (Colombia)

Medio Ambiente y Sociedad (México)

Organización Mexicana para la Conservación del medio Ambiente, OMCA (México)

Oxfam México

PODER (México)

Radio Huayacocotla, de Fomento Cultural y Educativo (México)

Asociación Ambiente y Sociedad (Colombia)

Freshwater Action Network México

Red Unidos por los Derechos Humanos, RUDH (México)

Earthworks (Estados Unidos)

Razonatura (México)

Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo, FOBOMADE (Bolivia)

Observatorio Petrolero Sur, OPSur (Argentina)

Comité de Defensa del Medio Ambiente de Cochabamba, CODAC (Bolivia)

Yo Soy 132 Los Ángeles (Estados Unidos)

OilWatch Latinoamérica

Centro de Estudios y Proyectos, CEP (Bolivia)

Yo Soy 132 Madrid (España)

Fundacion Gaiapacha (Bolivia)

Yo Soy 132 Internacional

Associação Brasileira de Fomento às Pequenas Centrais Hidrelétricas, ABRAPCH (Brasil)

Red Peruana por una Globalización con Equidad – Red GE (Perú)

Grupo "Salir del Petróleo" (México)

Centro de Documentación e Información Bolivia, CEDIB (Bolivia)

Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México, RAPAM (México)

Coordinación de ONG y Cooperativas, CONGCOOP (Guatemala)

Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, AIDA (Regional)

Ecologistas en Acción (España)

 



[2] Cfr. R. Ochandio, P. Bertinat et al, 20 Mitos y Realidades del Fracking, Ed. El Colectivo, Buenos Aires, 2014

[3] Cfr. Eduardo D'Elia et al, 20 Mitos y Realidades del Fracking, Ed. El Colectivo, Buenos Aires, 2014

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