Buscar este blog

martes, 19 de noviembre de 2024

 1995: NO AL SISTEMA CUTZAMALA: 22 DE MARZO: DÍA MUNDIAL DEL AGUA

ANTECEDENTES

En 1989, se crea la comisión del Valle de México, del Pacto de Grupos Ecologistas que en esos años reunía, por el apoyo gubernamental (Camacho Solís), a los grupos que en México nos asumimos como ecologistas.


El propósito era realizar acciones ecologistas en la cuenca o ecorregión donde habitamos o habíamos habitado: el Valle de México. El motivo: la situación calamitosa de los equilibrios ecológicos de la Cuenca del Valle de  México a finales de esa década: científicos que trabajaban en Alemania reconocían en esta cuenca una zona de desastre ecológico de categoría mundial en esta ecorregión: una de las 10 zonas más deterioradas de la Tierra.

Se acuerda entonces realizar acciones ecologistas en barrios, colonias, ejidos o pueblos del Valle de México, con el fin de apoyar temas eco regionalistas, como : la conservación del agua, la reducción de los grandes consumos de energía; la reducción en el uso del transporte; la protección de la diversidad de plantas y animales, los bosques, las áreas verdes; la reducción de los residuos sólidos, tóxicos o peligrosos; el fortalecimiento de las culturas, las tradiciones, el combate a la religión de la economía y el culto a la ciencia y la tecnología; la descolonización del imaginario social; la autonomía de las comunidades y las regiones;

En 1989 se publica el Plan Maestro de Rescate Ecológico de Xochimilco, para embalsamar las chinampas de Xochimilco y convertirlas en un museo. En 1987 habían sido reconocidas por la UNESCO como "Patrimonio de la Humanidad"  Acordamos entonces  la importancia de darle un lugar central a las acciones para combatir los pésimos fundamentos técnicos y filosóficos en los que se sustenta la extracción y el consumo de agua en la Cuenca del Valle de México.

El Plan Maestro de Rescate Ecológico de Xochimilco del Departamento del Distrito Federal de 1989, proponía tal cantidad de absurdas propuestas, como crear un lago artificial, con una isla artificial al centro del lago, apoyar la construcción de un club de yates, crear "chinampas modelo" , para demostrar cómo se hacían antiguamente los cultivos, transformar una parte de las chinampas en un campo de golf, expropiar todas las chinampas de ejido Xochimilco y otras de este tipo.

El movimiento Chimaltzacuila Chinampa rechazó totalmente el proyecto y se creó un proyecto alternativo del Frente Emiliano Zapata para la Defensa del Ejido. En 1989 había unas 3,000 hectáreas de chinampas muy deterioradas y virtualmente abandonadas (Jean Robert, Water is a commons) En las negociaciones con el gobierno de Camacho Solis, se logró que el objetivo principal fuera la el rescate de esta chinampas por medio de una regeneración hidrológica del área chinampera.

A lo largo de los siglo XIX siglo XX, en México, la antigua mentalidad colonial española en los asuntos del agua- Enrico Martínez- Tajo de Nochistongo- , se ve reforzada por la mentalidad colonial inglesa, francesa y estadounidense, promotora de la introducción de los drenajes, los tubos y bombas, la plomería interior, el Water Closet que los gobiernos mexicanos, apoyados por los profesionistas egresados de la UNAM y el IPN imponen en el Valle de México con fanatismo progresista, desarrollista y modernizador.  Nos prometieron el paraíso.

Las mentalidades coloniales en México, dominantes en los gobiernos mexicanos de los últimos siglos y en las grandes universidades mexicanas, han mostrado un absoluto desprecio por las chinampas- una de las tres grandes tradiciones del mundo de cultivos intensivos urbanos y periurbanos y por los conocimientos indígenas prehispánicos en torno a los manejos de las aguas de la Cuenca del Valle de México que hicieron posible la maravilla hidráulica de los lagos del Anáhuac y la gran Tenochtitlan.

No es sorpresa que hayan resultado catastróficas las obras hidráulicas realizadas en el Valle de México desde que los españoles empezaron a sacar el agua de esta Cuenca.

La rápida expansión urbana de la ciudad de México en el siglo XX, inducida por el creciente bombeo de agua de Xochimilco, y otras fuentes, no sólo agotó rápidamente los manantiales de Xochimilco, también contribuyó mucho a pavimentar la zona chinampera de Xochimilco y a destruir las chinampas, sin embargo, según la SARH en 1987  había todavía 1,200 hectáreas en uso como chinampas, cuando en 1960 había 5,690 hectáreas de chinampas en uso  y en 1900 había más de 10,000.  Esto da una idea de su acelerada destrucción. Datos tomados de Water is a commons de Jean Robert,1994.

La chinampa tiene reconocimiento mundial por ser una de las formas más intensas y productivas de cultivo de la historia.   Algunos datos tomados de Waters is a commons, Jean Robert:, 1994 Producción anual de verduras en kilos por metro cuadrado: Apio 2.5, Broccoli 6.5 , Coliflor 12, verdolaga 3 espinaca 3 salinas 5

Todo ha conspirado contra las chinampas: la excesiva extracción de agua en Xochimilco, los desarrolladores de nuevas urbanizaciones en esa demarcación, las descargas de drenaje a las chinampas, el agua tratada de mala calidad, los cultivos no tradicionales; la diversión masiva( cantinas flotantes) el turismo masivo; los deportes acuáticos; la expropiación de chinampas ejidales; la guerra contra la autonomía alimentaria de las ciudades, de los economistas y las multinacionales; el colapso climático; el gran desprecio de las clases media y alta de la sociedad mexicana por la conservación del agua y los conocimientos prehispánicos.

Los "jardines flotantes", "descubiertos" por los españoles son la fusión perfecta del agua con la ciudad; una manera de cultivar que según Jean Robert debería llamarse urbicultura. La recíproca penetración del agua y el suelo  en una matriz única hasta el nivel  que puede llegar a un nivel casi microscópico de agua capilar que evita  preocuparse por el riego o el desperdicio del agua y podían servir de presas , para controlar el nivel en la zona chinampera. Los españoles nunca entendieron la ecología de los lagos del Valle de México y por ello el asfalto ha acabado con el 90% de las chinampas que había a principios del siglo XX

En 1990, la nueva comisión del Valle de México del Pacto de Grupos Ecologistas de México, convoca a la elaboración del Primer Consenso Ecologista sobre el Valle de México, con el apoyo de René Torres Bejarano, ex director de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica del IPN, la ESIME, e integrante de la recién creada Asamblea de Representantes del Distrito Federal.

Después de decenas de reuniones de trabajo a lo largo de unos 6 meses logramos llegar al documento final del Primer Consenso Ecologista del Valle de México que adoptó el título REVIVIR EL ANÁHUAC PARA BIEN DEL PAÍS Y SALVAR A NUESTRA CIUDAD  y que fue presentado en los primeros días de septiembre de 1990, en el salón Verde de la Asamblea de Representantes localizada en el edificio de la antigua cámara de diputados en Allende y Donceles Algunas revistas publican este consenso.

La mirada de cuenca adoptada en 1990 para el Valle de México, como fundamento de cualquier propuesta ecologista sobre el agua, los suelos, los bosques, la diversidad biológica y cultural, el transporte, y muchos otros temas, anticipa el reconocimiento de la cuenca del río en la Declaración de Dublín de 1992 (Conferencia Internacional sobre el Agua y Medio Ambiente de la ONU) y también, la burda adopción hacia 2003 de los consejos de cuenca para la gestión del agua, por parte de la CONAGUA.

La Declaración de Dublín sobre el Agua y Medio Ambiente de 1992 enfatiza que la solución pacífica de los conflictos sobre el agua y el fortalecimiento de la Paz- las políticas del agua- deben ser "consistentes-con-la-cuenca" (basin-consistent), En otras palabras : la cuenca del río, incluyendo las aguas de superficie y las aguas subterráneas, es la más apropiada entidad para establecer efectivas políticas del agua.( y también, en nuestra opinión, en los demás aspectos ambientales)

En 1991, la comisión del Valle de México organiza los primeros foros ecologistas del Valle de México, con el apoyo de grupos ecologistas o ambientalistas o vecinales de pueblo, ejido, barrio o colonia de esta región ecológica. Uno de los primeros tiene lugar en Xochimilco, con el apoyo del Grupo Ecologista de Xochimilco, para revisar la situación de los planes y programas en marcha para el "rescate ecológico" o la "regeneración ecológica" de Xochimilco. Empezamos a confirmar el terrible impacto socio ambiental de los tubos y las bombas y de los drenajes. También, la gran politización de la cuestión de las chinampas y la extracción de agua en los pueblos de Xochimilco.

El desplome de la conservación del agua en el Valle de México nos remite a los asuntos de la democratización de este territorio- nuestra propuesta de crear el Estado del Valle de México o Estado del Anáhuac-, y por supuesto, nuestra propuesta para la democratización del Distrito Federal, por medio de plebiscitos y el reconocimiento de sus comunidades territoriales. Los asambleístas del DF aceptaron nuestra propuesta sobre plebiscitos y convocan el famoso plebiscito de 1993.

Con el propósito de elaborar  la "denuncia popular" de cada megaproyecto del Valle de México, con algún sustento técnico, para presentarla ante la Procuraduría Federal de Protección del Ambiente, PROFEPA, a partir de 1993 recurrimos al Instituto Nacional de Ecología (INE), para revisar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de cada uno de ellos, con el fin de conocer con más detalle sus características y la identificación de sus impactos  socio ambientales, sus conclusiones y quienes se hacían responsables de elaborar estos documentos para "proteger la biodiversidad" y otros daños al Medio Ambiente.  Hace más de dos años consultamos la MIA del Tren Maya.

Las manifestaciones de impacto ambiental de megaproyectos que he podido revisar y que ha validado la SEMARNAT, me han parecido documentos que se hacen para justificar lo injustificable, con el fin de lavar la imagen de proyectos muy contrarios al Medio Ambiente. Puede consultarse la MIA del Tren Maya, para confirmar lo que digo. 

Me parece que quienes suscriben las MIAs dentro y fuera de la SEMARNAT tienen una gran responsabilidad en el desastre ambiental del país. La ética no parece ser muy importante en estos trabajos de apariencia científica. Pero, la nefasta legislación y normatividad ambiental lo propicia.

Por medio del libro "H20 o la Aguas del Olvido"(1993) de Iván Illich, comencé a cambiar mi visión del agua hacia una muy diferente a la que me impusieron la Escuela y la Universidad. En 1994 , Jean Robert me regala su nuevo libro "Water is a commons", con una enorme investigación internacional en torno al agua; con este libro se refuerza mi nueva visión del agua. Cómo lo advertía Gustavo Esteva, Jean era un ordeñador de bibliotecas, su libro se apoya en una gran cantidad de datos internacionales.

APARECE EL MEGAPROYECTO CUARTA ETAPA DEL SISTEMA CUTZAMALA
En ese mismo año tuvimos conocimiento de la preparación de un megaproyecto de extracción del agua de una lejana cuenca, para beneficio de grandes inversionistas de la ciudad de México y su área metropolitana, so pretexto de dar agua a los sedientos habitantes del Valle de México: la construcción de la Cuarta Etapa del Sistema Cutzamala, un megaproyecto con negros antecedentes históricos: es hijo del trasvase del Lerma, concluido en 1951 y nieto del trasvase de Xochimilco- Condesa, concluido en 1902, gran destructor de las chinampas de Xochimilco, “maravilla de la agricultura altamente productiva” y “patrimonio de la humanidad”.

 La ingeniería mexicana del siglo XX al servicio del robo o la expoliación del agua de otras cuencas o de lejanos lugares y de la destrucción de la cultura de la conservación del agua en México.

En 1994 vimos en la promoción de la Cuarta Etapa del Sistema Cutzamala la oportunidad de denunciar los mega bombeos de agua que ya se inspiraban en el Sistema Cutzamala, para proyectar trasvases o acueductos entre cuencas en otras partes del país y denunciar así, los catastróficos fundamentos en los que se había sustentado la gestión del agua en el Valle de México y en el país, desde la invasión española.  Vimos la oportunidad de denunciar la colonización del imaginario social, por ideas económicas o economistas, con relación al agua.

CUESTIONAMIENTOS DEL SISTEMA CUTZAMALA
En 1995, al empezar a investigar el funcionamiento del Sistema Cutzamala, comenzamos a encontrar enormes fallas de origen del Sistema Cutzamala ¿Por qué se construyó un gran sistema de bombeo para traer de lejanas cuencas al Valle de México unos 23, 000 litros por segundo de agua, con un inmenso costo ecológico y económico, sólo para compensar parte o la totalidad del agua que se perdía en las muy deterioradas tuberías del abastecimiento de agua de la Ciudad de México y su conurbado?

Hacia 1977, cuando empezó la construcción del Sistema Cutzamala, con López Portillo en la presidencia y Hank Gonzáles en el gobierno del DF, entre ingenieros y políticos se sabía muy bien que las tuberías de la ciudad de México fugaban hasta el 35-40% del agua que se bombeaba en ellas: Buena parte de estas tuberías eran de asbesto cemento, un material quebradizo; 

En el Valle de México, no ha existido nunca el control del peso de los camiones de carga que circulan sobre las calles de los pueblos, barrios y colonias; La ciudad de México está construida sobre un lecho lacustre que por su naturaleza y por la extracción desmedida de agua, se hunde diferencialmente bastante cada año sometiendo a las tuberías a grandes esfuerzos.  Una total aberración, el agua entubada de la ciudad de México. ¿y qué hacía Eduardo Molina?

¿Por qué construir un mega bombeo de agua, con un inmenso costo ecológico y económico, como el Sistema Cutzamala, cuando en los años 70 cerca de la mitad de la población de la ciudad de México ya tenía los escandalosos consumos de agua cercanos a los 500 litros diarios por persona que le han sido tradicionales? 

¿Por qué fomentar la migración de personas y actividades industriales hacia el Valle de México, por medio del subsidio al consumo excesivo del agua cuando en los años 70 ya tenía una población y una industrialización excesiva que se notaba por el reconocimiento internacional de este territorio como uno de los más contaminados del mundo?

Algunos datos, para dar una idea de la desmesura y desquiciamiento mental de los creadores del sistema Cutzamala: implicaba un trasiego de agua de aproximadamente 23,000 litros por segundo a una distancia aproximada de unos 200 km con una elevación de agua mayor a 1100m de altura; este mega bombeo implicaba un consumo de mil millones de Kwh por año y una producción mayor a 2,000 millones de toneladas anuales de dióxido de carbono (CO2: gas que daña el clima de la Tierra ) enviadas a la atmósfera, por la generación de electricidad. 

Hace unos 25 años se decía que la electricidad que consumía el bombeo de agua, para su consumo en el Valle de México y la que se consumía para bombear las aguas de drenaje de este territorio fuera del Valle de México, equivalía a la tercera parte del consumo de electricidad de México.

El Sistema Cutzamala ha inducido la sequía y la reducción en la precipitación de agua en las microcuencas de donde se extrae el agua; ha afectado la diversidad biológica y cultural en esos territorios. Le ha quitado el agua a las comunidades de esas microcuencas, afectando el arraigo, las tradiciones y las culturas de sus habitantes; induciendo las migraciones hacia las grandes ciudades.

Por otra parte, el Sistema Cutzamala ha inducido mucho el mal uso del agua en el Valle de México; ha propiciado la destrucción de cualquier vestigio de la vieja cultura de la conservación del agua; ha favorecido el consumo excesivo de agua en fábricas, servicios de salud, educación, transporte, turismo y recreación.

En el Valle de México, son escandalosos los consumos de agua, en la industria y los servicios, y por supuesto, de cerca de la mitad de la población de este territorio.  Es escandaloso el consumo individual de agua de los habitantes de la zona poniente del Valle de México: unos 500 litros por persona al día. Son escandalosos los consumos de agua, por unidad de producto- por ejemplo, para producir un litro de cerveza-o, por persona, en servicios clínicas, hospitales, escuelas, universidades, clubes de golf o de otros deportes, hoteles, restaurantes, gimnasios, estadios, centros de diversión, famosos o renombrados, y por supuesto, para el lavado de autos y aviones. Estos excesos han sido sustentados en el funcionamiento del Sistema Cutzamala.

Sin mayor problema, podemos confirmar que el excusado inglés con agua potable, el WC , no solo consume mucha agua potable- es generalmente el mayor consumidor de agua de las viviendas, aun con los WC "ahorradores", -además,  produce una terrible contaminación de los ríos, lagos, lagunas, manglares y playas.  La perversa práctica ingenieril de mezclar los drenajes industriales, con los drenajes de las viviendas, no solo hace imposible el tratamiento de aguas, fabrica "bombas ecológicas" no lejanas de las nucleares.

Las micro cuencas y las cuencas del mundo tienen una matriz de agua; es decir: tienen una cantidad de agua producto de cambios y equilibrios geológicos de miles, cientos de miles o millones de años. Esta cantidad de agua determina su diversidad biológica y cultural.   El Sistema Cutzamala altera profundamente el equilibrio ecológico de las microcuencas donde se extrae el agua y el equilibrio ecológico de la Cuenca del Valle de México; altera las matrices del agua de estas microcuencas y de la Cuenca del Valle de México, territorio donde refuerza la aniquilación de la cultura de la conservación del agua, como lo han hecho todos los trasvases o grandes acueductos.

En los años 90 , la mayor parte de los científicos y los gobiernos de grandes países, como México, aceptaban la existencia del "cambio climático"; habían suscrito el Protocolo de Kioto. En esos años era ya muy reconocida la alta probabilidad de una emergencia hídrica global al comenzar este siglo: se pronosticaban por doquier las sequías prolongadas y muchos otros eventos climáticos récord o nunca vistos, en las siguientes décadas.

Era muy previsible en los años 90 que el sistema Cutzamala tuviera grandes fallas en las primeras décadas del siglo, sin embargo, los gobiernos mexicanos no hicieron nada relevante para hacer frente a estas amenazas. La irresponsabilidad de los gobiernos mexicanos en los asuntos del agua del Valle de México y del país ha sido escandalosa: el sistema político mexicano es totalmente incapaz de hacer frente a los predicamentos ecológicos, ambientales y culturales: construye un futuro impensable, para las próximas décadas.

.Detrás de la construcción, la operación, la conservación y la ampliación del Sistema Cutzamala ha estado la voluntad de conservar grandes privilegios de agua, de los grandes inversionistas y grandes empresarios y de la clase alta y una parte importante de la clase media del Valle de México.

Por medio del Sistema Cutzamala, los grandes inversionistas y los grandes empresarios del Valle de México han querido conservar las concesiones de agua que les han permitido saquear a bajo costo los acuíferos de esta cuenca, por medio de pozos profundos. Han querido conservar el crecimiento de las utilidades de las grandes empresas multinacionales que operan en este territorio y el crecimiento de la rentabilidad de sus grandes inversiones inmobiliarias en el Valle de México.

Con el apoyo del Sistema Cutzamala, la clase alta y una parte importante de la clase media del Valle de México han querido conservar, sus muy antiecológicos estilos de vida, que entre otras agresiones ecológicas y económicas, han implicado tradicionalmente un consumo promedio de 500 litros por persona al día,- un consumo escandaloso, inclusive en los países ricos y poderosos o "desarrollados"- un consumo que ha sido protegido por gobiernos de izquierda y de derecha.

Por otra parte, detrás de la construcción, la operación, la conservación del sistema Cutzamala ha estado por muchas décadas la voluntad de conservar o aumentar el poder político de políticos de gobiernos y partidos de todo tipo, por medio de la manipulación que pueden hacer del abastecimiento de agua en el Valle de México, con el apoyo de las entidades gubernamentales del agua, como la CNA, el Sistema de Aguas y otras que controlan las válvulas, los tubos y las bombas. De esta manera logran que el agua fluya hacia donde está el dinero.

El Sistema Cutzamala ha inducido la sequía y la reducción en la precipitación de agua en las microcuencas de donde se extrae el agua; ha afectado la diversidad biológica y cultural en esos territorios. Le ha quitado el agua a las comunidades de esas microcuencas, afectando el arraigo, las tradiciones y las culturas de sus habitantes; induciendo las migraciones hacia las grandes ciudades.

¿Por qué en los años 90 se ampliaba la capacidad de extracción del sistema Cutzamala, cuando el Valle de México, era ya ampliamente reconocido en el mundo, por investigaciones satelitales, como una de las 10 zonas más deterioradas de la Tierra; como una zona de desastre ecológico de categoría mundial? ¿Por qué construir la Cuarta Etapa del Cutzamala, al final del siglo XX cuando ya estaba bastante confirmado el consenso científico mundial de que en las primeras décadas de este siglo empezarían a multiplicarse las sequías prolongadas y muchos otros eventos climáticos nunca vistos?

Según me lo mostró en 2006 un técnico del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, desde 1987 empezó a reducirse notoriamente la precipitación pluvial histórica en la Ciudad de México al punto de registrar en 2006 una reducción del 38% . De mis observaciones de muchos años, de las lluvias de la ciudad de México, me parece muy creíble este dato. Me parece que además del colapso del clima, la excesiva pavimentación del Valle de México ha contribuido significativamente a este cambio radical en el régimen pluvial del Valle de México.

LA DENUNCIA POPULAR DEL SISTEMA CUTZAMALA EN 1995
En 1995, el Foro Regional Ecologista del Valle de México elabora la denuncia popular contra la Cuarta Etapa del Sistema Cutzamala; el 5 de junio de 1995, Día Mundial del Medio Ambiente, suscriben esta denuncia diversos grupos ecologistas de esta cuenca y el Foro la presenta ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, PROFEPA, con copia a diversas entidades del Estado mexicano


 La lucha original de 2013 contra los "carteles inmobiliarios"- de vecinos del DF /Fwd: Denuncia del Comite Bosque de Chapultepec.-.Fwd: Crean organizaciones frente contra càrteles inmobiliarios - La Jornada enero 31,2012

La lucha original de vecinos de diferentes demarcaciones de Distrito Federal contra los "cárteles inmobiliarios":;en 2013; es decir: contra las más grandes empresas inmobiliarias de la ciudad de México en esos años , Las 10 o 12 grandes constructoras de las torres más altas y los centros comerciales más grandes. 

Estas constructoras y fondos de inversión extranjeros -fibras- son los "carteles inmobiliarios" denunciados en 2013 por movimientos vecinales del DF, porque se incrustaron en la Secretaría de desarrollo urbano y vivienda(SEDUVI) del DF, con Simon Neuman, apoyado por Miguel Angel Mancera y Felipe de Jesus Gutierrez, ex titular también, de la SEDUVI.
.  
Estos "carteles inmobiliarios" han destruido barrios, como el pueblo de Xoco, la colonia Molino del Rey, las colonias junto al Paseo de la Reforma y junto a la av. Insurgentes, Av, Cuauhtemoc  Periférico, Circuito Interior, Av. Chapultepec y otras. Son la principal fuerza gentrificadora de la ciudad de México. 

Estos "carteles inmobiliarios" siguen siendo apoyados por los gobiernos de la Ciudad de México  . 

Ver antecedentes: 



La Red en Defensa de la Ciudad de México, creada en 2008, con el apoyo de movimientos vecinales contra megaproyectos de unas 7 demarcaciones de la ciudad de México ,impulsados por el gobierno de Marcelo Ebrard, y Gabriela Cuevas de la Miguel HIdalgo, ".Este Red vecinal fue la principal organizadora de las protestas de 2013, contra los "cárteles inmobiliarios" de la ciudad de México.

Aguas del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Primera parte

El descrecimiento en los asuntos de las aguas.

Por Miguel Valencia Mulkay

19 de febrero de 2024

Desde el momento en que las aguas de cualquier río, lago, arroyo, represa, manantial, acuífero- las aguas arquetípicas- entran en un tubo succionadas por una bomba se vuelven otra cosa, cambia su naturaleza: pierden su origen y su función ecológica, y se convierten inmediatamente en un producto industrial, en una mercancía que puede entregarse en un lugar cercano o lejano a cambio de dinero u otros servicios: tienen ya un propietario, público (El Príncipe) o privado (El Inversionista).

 El transporte convierte en mercancía cualquier cosa, incluyendo a los seres humanos. Sin transporte, ningún producto industrial puede existir. El agua transportada por grandes tubos y bombas se convierte de esta manera en el más importante producto industrial del mundo: el Estado y el Mercado pueden de esta forma fabricar necesidades, deseos y temores que subordinan a las sociedades a sus propósitos de dominación.

Sin agua en grandes cantidades, es imposible tener una embotelladora de Coca Cola, una Cervecería Modelo- Heineken, un Grupo Lechero Lala, una Agua Nestlé-Pureza. Sin agua en grandes cantidades resulta imposible el funcionamiento de un campo de golf, o un resort Vidanta o una cadena de supermercados Wal Mart o de restaurantes Sanborns o de un Hotel Holiday Inn o un café Starbucks.

Sin abundante abasto de agua a su disposición, es imposible tener industria embotelladora, lechera, agrícola, alimentaria, química, de la salud, de la educación, del transporte, turística, manufacturera o cualquier otra industria.

Convertidas ya en una mercancía, las aguas capturadas por los tubos y las bombas de agua pueden ser opcionalmente “potabilizadas”, con productos químicos (cloro, flúor y otros); ejemplo: planta de Berros, sistema Cutzamala, o pueden ser mezcladas en grandes tanques con aguas de otros lugares; por ejemplo, con aguas del Río Lerma o de Xochimilco o de pozos profundos, o inclusive con aguas de otros orígenes, como de plantas de tratamiento.

Mas tarde, estas aguas ultra procesadas pueden ser entregadas a una red de abastecimiento de agua de una ciudad o un pueblo o, a un solo gran consumidor de agua, como un aeropuerto, una torre o un gran centro comercial.

Otras aguas extraídas con pozos profundos pueden abastecer una cervecera o un desarrollo turístico o un campo de cultivo de alfalfa, a consecuencia de una concesión del Estado (El Príncipe)

La historicidad de los tubos y las bombas de agua como servicios industriales es tan incontestable como producto industrial es el agua que entregan al final del tubo. Hacen su aparición en la pujante Filadelfia de hace unos 225 años (años 90 del siglo 18), por la labor pionera de Benjamín Latrobe[1].

Los tubos y las bombas de agua y los drenajes nacen a consecuencia de la atmosfera utilitarista, higienista, cientificista de Occidente (mundo anglosajón protestante) que crea la revolución industrial en el mundo de habla inglesa, una revolución conservadora como lo son todas las revoluciones que tienen su origen en las más altas esferas del poder y el dinero; como lo son las revoluciones tecnológicas.

El concepto urbanizador creado por Latrobe- diseñado para abastecer agua en Filadelfia-, no fue bien recibido por sus habitantes: no era una demanda popular; creció muy poco y estuvo a punto de desaparecer, pero, la burguesía empresarial de esa ciudad empezó a darse cuenta del gran potencial de negocios que podía ofrecer este concepto y lo rescata hacia 1838. En las siguientes décadas lo adoptan otras grandes ciudades de Estados Unidos y del mundo.

Los gobernantes de los países que se industrializaban en los últimos siglos (El Príncipe), o los grandes empresarios de sus multinacionales descubrieron rápidamente el gran poder que les daban los tubos y las bombas a quienes logran controlar estas instalaciones hidráulicas.

El Estado vio amenazado su poderío, por el servicio privado de agua entubada- por su carácter inevitablemente monopólico. Desde entonces interviene tanto como puede en su control, por medio de las concesiones de agua y procede a controlar su instalación y distribución. El Estado se declara monopólico de los servicios públicos que, por su naturaleza industrial, se vuelven monopolios radicales.   

Los tubos y las bombas pueden crear abundancia de agua en lugares donde hay mucho dinero (urbanizaciones y barrios de lujo, zonas centrales de las ciudades, campos de golf, cultivos de aguacate, crianza de ganado, industria alimentaria), o pueden crear penurias o escaseces de agua donde hay mucha agua y no mucho dinero (San Gregorio Atlapulco, San Pedro Atlapulco, Cocotitlán, Cuautla, pueblos de Michoacán y el Estado de México, afectados por el sistema Cutzamala). Operan como la moneda que crea artificialmente pobreza y riqueza.

El agua corriente entubada tuvo un origen empresarial. Fue concebida como un servicio privado monopólico al igual que otros servicios, como el eléctrico o el telefónico. No debe sorprendernos que los grandes empresarios hagan permanentemente enormes esfuerzos, por adueñarse de los inventos urbanizadores desarrollados originalmente por empresarios y realizar maniobras internacionales coordinadas (Foro Mundial del Agua- Consejo Mundial del Agua- Consejo Consultivo del Agua), con el propósito de que las constituciones de los países y sus leyes reconozcan estos servicios públicos como naturalmente privados y reduzcan al mínimo la intervención del Estado en su operación.

Las bombas y los tubos pueden hacer que el agua de la cuenca o microcuenca fluya hacia donde está el dinero: hacia las embotelladoras, cerveceras, lecheras y otras grandes industrias, cultivos de aguacate, campos de golf, torres, hoteles y, por otra parte, pueden secar manantiales (San Gregorio Atlapulco), pozos artesianos y por supuesto, los acuíferos de casi cualquier territorio, y pueden hacer inaccesible el agua natural de cualquier pueblo, ejido, barrio o colonia; pueden dejar sin agua, por meses o años, a muchas comunidades urbanas y campesinas.

Además, las bombas y los tubos sirven para quitarle (robarle) el agua a otras cuencas o microcuencas, por medio de trasvases o acueductos, como el del Cutzamala, el Independencia de Hermosillo contra los Yaquis o el de China-Monterrey, El Cuchillo o el de Querétaro II desde el Rio Moctezuma (Panuco). También, sirven para provocar el rápido hundimiento de los suelos de una microcuenca lacustre (Xochimilco) o una cuenca lacustre Valle de México.

Abundancias de agua en lugares que tienen poca agua natural o escaseces de agua en lugares que tienen mucha agua natural, son los milagros que hacen los tubos y las bombas de agua.

Está en la lógica de los tubos que el agua que en ellos se bombea, induzca o provoque al final del tubo crecientes demandas de agua, permanentemente.  A lo largo de los años, al final de los grandes tubos de agua de la cuenca o microcuenca las actividades industriales y de servicios crecen sin parar, al igual que la urbanización concentracionaria que luego induce o provoca la aparición de la monstruosa megalópolis.

Los grandes corporativos del agua embotellada, como Coca Cola, Modelo-Heineken o Nestlé, prefieren las aguas arquetípicas de los manantiales históricos (Santa María, Perrier, Vichy, San Pellegrino, Tehuacán, Peñafiel) y los acuíferos poco explotados (San Cristóbal): habitualmente, estas aguas pueden tener menos contaminación que las aguas superficiales y tienen todavía algunas sales minerales a las que se les atribuyen virtudes terapéuticas. 

Las multinacionales han reconocido siempre la gran importancia del lugar donde se extrae el agua: saben que el sabor natural del agua es muy importante: aporta grandes ganancias. Hasta hace unas 4 décadas, el sabor del agua entubada que se consumía en la ciudad de México era muy reconocido por quienes venían de otros países. La introducción del agua embotellada en México acabó con ella, con el apoyo del gobierno mexicano. 

Por otra parte, los gobiernos se esfuerzan por ocultar o minimizar o reconocer la importancia del lugar donde se extrae el agua: consideran el agua como H2O; es decir: como un agua sin lugar u origen: sin sabor u olor naturales: es un producto industrial uniforme en gran parte del territorio cuyo sabor natural no interesa porque hay que “potabilizarlo”, con productos químicos como el cloro, además, en buena parte este producto industrial será utilizado en excusados o fregaderos o regaderas o lavado de autos y habrá que mezclarlo frecuentemente con aguas de muy diferente origen, inclusive “tratada” del drenaje, para poder dar el servicio.

Hace más de un siglo y medio, cuando empezó la introducción masiva del abastecimiento de agua a las viviendas, por medio de tubos y bombas, en las primeras ciudades que los y las adoptaron aparecieron grandes escurrimientos de aguas servidas en las calles debido al exceso de consumo individual de agua que provocó. Al menos se multiplicó 10 veces el consumo individual del agua.

Hubo que enfrentar estos escurrimientos callejeros construyendo drenajes, como lo había hecho Londres, debido a las predicas de otro gran pionero de lo que se ha llamado “La revolución sanitaria”: el inglés Edwin Chadwick, discípulo del filósofo Jeremías Bentham, el buscador del hedonímetro nacional (Jean Robert[2]), o de búsqueda de “la mayor felicidad para el mayor número[3]”

Chadwick (1800- 1890) adopta el concepto de la “circulación” de Harvey, cree que la “Sanidad” consiste en poner agua en tuberías, para la mayor felicidad del mayor numero[4] , Crea y enseña el mito de la economía sanitaria que florece hasta nuestros días. Propone la construcción del drenaje de Londres, separando las aguas servidas de las aguas de lluvia, pero, sus admiradores que lo construyeron, más “prácticos”, no le hicieron caso.

Medio siglo después de que Latrobe introduce el agua entubada en Filadelfia, en 1859 la ciudad de Chicago empieza a diseñar el primer proyecto mayor de drenaje del país que se termina de construir en 1866: cubre solo la octava parte de la ciudad. A pesar de descargar sus aguas a 30 pies bajo el nivel del lago, desde el principio contaminó el agua de este Gran Lago[5].

Desde esa época, las ideas liberales impusieron la libertad de contaminar los ríos, arroyos, canales, lagos, lagunas, manglares y mares, por medio de las descargas de los drenajes creados para dar “sanidad” a las ciudades y “productividad” a la industria. La libertad de acumular dinero sin límites indujo la libertad de contaminar sin límites los Suelos, las Aguas y los Aires.

En cambio, la histórica Libertad del Acceso al Agua en el lugar donde está naturalmente: en el manantial, el arroyo, el río, el lago, el freático o la cascada, para consumo individual o familiar de todo mundo; esta Libertad histórica muere, con la instalación de tubos, bombas, plomería interior y drenajes.

Con grandes prédicas en torno a la higiene (Hygiea), la salud pública y la felicidad de tener en el hogar WC y plomería, Chadwick y sus cientificistas seguidores hace más de siglo y medio introdujeron un nuevo orden público: la economía sanitaria (los drenajes) que eliminaría las miasmas, curaría la ociosidad, abriría nuevas líneas de desarrollo para los hombres grandes y pequeños y crearía la felicidad para todos[6].      

Hacia 1845-1850, las clases altas de Londres empiezan a adoptar un nuevo invento: el Wáter Closet o WC, creado por quién sabe quién, pero atribuido a veces a un empresario: Thomas Crapper. Sin embargo, hacia 1849 se desata en esa ciudad una epidemia de colera asiático que quita la vida a unas 20,000 personas[7] .

Debido a la adopción del Water Closet, la caca aristocrática de Londres había empezado a fluir hacia el río Támesis, oculta en el nuevo drenaje, como lo hará este histórico invento inglés en las décadas siguientes y hasta nuestros días, hacia los arroyos, ríos, lagos, lagunas, manglares y mares del mundo, la mierda de las clases altas y medias de las ciudades que se han modernizado, han progresado y se han desarrollado. 

Jalar la cadena o la palanca del WC se convirtió desde hace más de un siglo en el ritual realizado varias veces al día, por los integrantes de las sociedades higienizadas, sanitarizadas, racionalizadas, modernizadas, industrializadas, que no han querido saber nada de las consecuencias de estos rituales diarios en las siguientes generaciones: quieren olvidar lo que hicieron, por medio de un axioma moderno: el confort.

El agua hace fluir los excrementos hacia muy lejanos lugares; hace un siglo, tardaban muchos años en regresar al lugar donde había salido; ahora, cada año menos años.  

Las ciudades y los pueblos, empezaron a mandar mensajes de mierda a pueblos y ciudades río, barranca o cuenca abajo, como lo han hecho las ciudades junto o cerca del río Misisipi, el Lerma o del río Tula- Moctezuma.          

El WC o excusado inglés, con agua potable, se ha impuesto en el mundo como símbolo del profundo desprecio que tiene la sociedad de crecimiento sin límites por la sacralidad del agua, la diversidad biológica y cultural y la existencia humana: defecar sobre el agua potable, es algo que no hacen los animales.

Iván Illich llama H2O a la materia que crea la sociedad industrial, un agua que gorgotea en las tuberías y que puede venir del sedimento fangoso de un drenaje[8] La percepción social del agua como H2O- agua sin sabor ni olor- nace de un conjunto de conceptos científicos de los siglos 18 y 19 popularizados por científicos[9].  

Los desarrollos científicos y técnicos del siglo 19 empezaron a marginalizar el arte, la filosofía del agua y las tradiciones premodernas. El credo cartesiano del hombre como maestro y dueño de la Naturaleza se volvió el imperativo práctico de la sociedad tecnológica. Se eliminaron los limites históricos frente al agua. En adelante, la factibilidad se convirtió en la única muestra de conocimiento sobre el agua[10]  

Desde hace más de dos siglos, los tubos y las bombas, y medio siglo después, la plomería interior y los drenajes, han fabricado el agua de los ricos y poderosos, por medio de tecnologías desarrolladas por inventores al servicio de los ricos y poderosos y para beneficio y disfrute de los ricos y poderosos. Les han dejado a los pueblos el agua tratada o la residual, o la muy contaminada de los drenajes: mataron la antigua cultura de la conservación del agua.

Aguas del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Primera parte

El descrecimiento en los asuntos de las aguas.

Por Miguel Valencia Mulkay

19 de febrero de 2024

 

 



[1] Water is a commons, HIC, 1994, Jean Robert, p 56

[3] Mismo, p52

[4] Mismo p 52

[5] Mismo p 58

[6] Water is a commons, Jean Robert, HIC, p 53

[7] El H20 o las Aguas del Olvido, Iván Illich, 1993, Joaquín Mortiz, p 109

[8] H2O y las aguas del olvido,

[9] Water is a commons, Jean Robert, HIC, 1994, p 51

[10] Mismo p 68

 

“Nearshoring”, colapso climático y descrecimiento

Segunda parte

Por Miguel Valencia

4 de febrero de 2024

Cualquier desglobalización o tendencia hacia la relocalización industrial, como el nearshoring” (NS), puede ser positiva, si se logra manejarla bien, por la cooperación internacional. Podría implicar un menor consumo global de gas, carbón y petróleo, cierta reducción mundial en el uso del transporte y el consumo de productos y servicios industrializados, y por ello, puede ayudar a mitigar un poco el colapso del clima, el equilibrio ecológico y la diversidad cultural.

Por supuesto, veo con simpatía las tendencias desglobalizadoras, también por lo que entrañan de posible fortalecimiento de la autonomía local y la soberanía nacional de los países del Sur global; del multilateralismo, la desindustrialización y la desoccidentalización global. Por lo que entrañan de reducción de la unipolaridad o centralidad política que ha tenido Estados Unidos desde la caída del Muro de Berlín, entre otros aspectos.

El “nearshoring” (NS) podría significar para México un gran crecimiento en eso que llaman inversiones extranjeras directas (IED), estimadas en unos 50,000 millones de dólares. Se dice que hay más de 400 grandes empresas interesadas en invertir en México.

En su edición del 22 de enero de 2024, El Financiero dice “México se ubicó entre los cuatro países del G-20 que en 2023 vieron crecer la entrada de IED- inversión extranjera directa-, en su caso, a un ritmo de 21 por ciento, a 43,900 millones de dólares, la cifra más alta desde 2013, según datos preliminares de la UNCTAD. 

Según estimaciones de enterados en estos asuntos, estas inversiones extranjeras directas podrían elevar el crecimiento económico de México en los próximos años cuando la economía mundial podría tener un pobre desempeño y que, por otro lado, los países que podrían darle mayor dinamismo se encuentran ahora en Asia (China, India, Indonesia y otros)

No obstante, si las cosas siguen igual en México en los próximos años, en los asuntos de la defensa de la riqueza natural y cultural, la llegada a México de cantidades gigantescas de inversiones extranjeras directas (IED) derivadas del proceso de “nearshoring”(NS) podría resultar tanto o más calamitosa que la llegada de las inversiones de este mismo tipo que hemos tenido en los últimos 30 años.

Además: el posible aumento en el crecimiento económico de México, a consecuencia de estas nuevas inversiones extranjeras directas, podría resultar tanto o más calamitoso que el que hemos tenido desde la firma del Tratado de Libre Comercio-TLC-NAFTA, antecesor del actual TMEC.

Podemos atribuir a la pasada globalización (1980-2010), y en particular al Libre Comercio o TLC-NAFTA y a su sucesor el TMEC, la inmensa devastación ecológica, climática y ambiental que ha sufrido México en los últimos 30 años, por las operaciones de empresas multinacionales, mexicanas y extranjeras, en la minería, la agroindustria, la silvícola, la alimentaria, la generación de electricidad, la turística y otras industrias extractivistas, así como, por varias industrias maquiladoras, protegidas por estos tratados.

A consecuencia de las inversiones extranjeras directas (IED) que México recibió en los últimos 30 años, nuestro país ha sufrido daños impagables, irrevocables (infinitos) en su riqueza natural, en su diversidad biológica y cultural, en su Medio Ambiente. Hoy somos mucho más pobres – en un sentido no económico, sino ecológico- de lo que éramos antes de la llegada de este tipo de inversiones: tenemos ahora posiblemente entre una tercera parte o más perdida de la riqueza natural que teníamos hace 40 años.

Ningún ingreso económico podría recuperar lo que hemos perdido como país, por la inmensa destrucción ambiental o ecológica y cultural realizada por empresas multinacionales mexicanas y extranjeras, protegidas por los tratados de Libre Comercio.

Debido a la globalización de finales del siglo pasado y en particular, por la firma del Tratado de Libre Comercio- TLC-NAFTA (1994)-, se ha perdido una buena parte de las reservas de agua en los acuíferos, de minerales e hidro carburos en los suelos y de hidrocarburos mientras se ha elevado radicalmente la contaminación de los suelos del país, por medio de grandes derrames de cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, nítrico, y otros químicos mortíferos utilizados en la minería y la industria química.

También, por la contaminación de los suelos de México debida a la dispersión de inmensas cantidades de herbicidas y otras substancias utilizadas en la industria agropecuaria; a la producción de gigantescas cantidades de residuos tóxicos o peligrosos, enormes cantidades de desechos de empaques y embalajes, y residuos sólidos, virtualmente no reutilizables ni reciclables.

Estos derrames, dispersiones y confinamientos de residuos, en el futuro podrían generar daños ecológicos, sociales y económicos al menos diez veces mayores a los que éstos han realizado a esta fecha.

Por la ruina ecológica y cultural en las que nos dejaron estas inversiones extranjeras directas (IED), los niños, los jóvenes de México enfrentan hoy día un futuro impensable.

Para facilitar a la firma del TLC-NAFTA (1994), en 1992 el Estado mexicano introdujo las muy nocivas leyes de Aguas y de la Ley de Minería que han aniquilado cerca de la mitad de la riqueza natural de México y han creado un futuro miserable para las próximas generaciones.

A consecuencia de la nefasta Ley de Aguas aún vigente que exigían las empresas multinacionales, como Suez, Veolia, Coca Cola, Lala, Nestlé y otras, se entregaron en las últimas décadas decenas de miles de concesiones- CONAGUA- para la extracción intensiva del agua de los acuíferos- para el saqueo del agua arquetípica-, provocando de esta manera la gran penuria de agua que empezamos a padecer en la mayor parte del país. 

Desde la aprobación de la Ley de Minería, se ha entregado un enorme subsidio a la actividad minera de muy alto impacto ecológico y ambiental- la minería a tajo abierto, con uso intensivo de productos químicos de gran letalidad- otorgándole a esta actividad prioridad en la mayor parte del territorio nacional y otras grandes ventajas legales. México accedió totalmente a las demandas de las empresas multinacionales de la minería, especialmente canadienses.

El gobierno mexicano no sólo ignoró a los movimientos de vecinos de las comunidades afectadas por las operaciones de esta gran minería y los asesinatos de los activistas ambientales que denunciaron estas actividades mineras, también, las investigaciones académicas sobre el inmenso daño socioambiental provocado por estas actividades económicas; adoptó el neoliberalismo más extremo.  

“Nearshoring”, colapso climático y descrecimiento Segunda Parte

 

 

 

 

 

 

 En torno a las críticas de AMLO contra los “seudo ambientalistas” o los “seudo ecologistas” y las críticas de la oposición a su gobierno.

Miguel Valencia Mulkay

10 de marzo de 2024

Las frecuentes críticas virulentas de AMLO en sus mañaneras, contra ambientalistas o ecologistas, me parecen están cerca del infundio y la calumnia; por el tono de sus palabras me parece que revela el poco conocimiento que me parece tiene de estos movimientos sociales y un gran desprecio por el ambientalismo o el ecologismo en general.  

Me parece que pone de manifiesto que le duele mucho lo que dicen vecinas y vecinos contra las grandes obras o megaproyectos que construye: madres, mujeres, jóvenes indígenas, campesinos, artesanos, trabajadores, artistas, profesionistas, ciudadanos que tienen sensibilidad ambiental y/o información sobre el impacto de estas obras y que frecuentemente han sido previa y malévolamente calificados de “ambientalistas”, por constructores, periodistas o funcionarios, y también, lo que dicen ambientalistas o ecologistas declarados: ellas y ellos critican las grandes obras que construye- los megaproyectos-, por los daños enormes que hacen al ser construidos o que pueden hacer en los próximos años contra el equilibrio ecológico o cultural de los territorios afectados.

Estas críticas vecinales y especializadas parecen contradecir sus certidumbres o creencias políticas en favor del Desarrollo o el Progreso o el Crecimiento Económico, y por supuesto sus intereses políticos y por ello hace estas críticas virulentas en sus mañaneras. Nos hace pensar que hay algo de verdad en lo que dicen estos vecinos calificados de “ambientalistas” o estos ambientalistas o ecologistas declarados.  

Algunos de estos vecinos “ambientalistas” y algunos artistas, ambientalistas o ecologistas creen que hay algunos impactos socio ambientales excesivos en alguno o algunos megaproyectos, como el Tren Maya o el Corredor Transístmico o el AIFA o el NAIM de Texcoco o la Refinería Dos Bocas.

Por otro lado, varios movimientos sociales y ciertos ecologistas o ambientalistas creemos que, con fundamento en sus antecedentes similares y/o en análisis y estudios multidimensionales internacionales, todos los megaproyectos tienen un intolerable impacto socio ambiental y por ello no deben construirse.

Podemos demostrar que por décadas hemos calificado a estas obras como “megaproyectos de muerte”.

En cambio, AMLO cree que sus megaproyectos no tienen demasiados impactos socioambientales; que los supuestos beneficios económicos que podrían tener son mucho mayores a los daños y perjuicios irrevocables que podrían generar en las próximas décadas.

En 1989, la comisión del Valle de México del Pacto de Grupos Ecologista adoptó el lema “No a los megaproyectos”, como reacción a la introducción en el debate político del concepto neoliberal de “megaproyecto”, realizado por Carlos Salinas de Gortari, en su propaganda como candidato y como presidente, para calificar las obras mayores que pensaba realizar en su sexenio, como la autopista del Sol a Acapulco.

En 1990, por la convocatoria de la comisión del Valle de México de este Pacto se somete a consulta el Consenso del Anáhuac a lo largo de más de 6 meses entre ecologistas y otros grupos del movimiento urbano popular de la ciudad de México; se adoptó el lema “No a los megaproyectos”. Hay un documento al respecto.

En 1991, por primera vez utilizamos las primeras argumentaciones generales o comunes contra los megaproyectos en el debate que sostuvimos con el ingeniero Heberto Castillo, por su propuesta de construir grandes ventiladores al sur de la ciudad de México para sacar hacia Cuernavaca la contaminación del aire.

El Foro Regional Ecologista del Valle de México, fundado en 1991, con el fin de participar en el Foro Social de la Cumbre de la Tierra de Río, 1992, participó en la denuncia de al menos 8 megaproyectos en esta cuenca o ecorregión hasta su refundación en 2005, como ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México.

En 1992, algunos ecologistas españoles nos invitaron a participar en el Congreso Mundial de Energía de Madrid. En el Foro Regional acordamos presentar en el salón de Transporte de ese congreso la denuncia contra el megaproyecto de Salinas de Gortari “Tren Magnético” – más tarde “Tren Elevado” entre Bellas Artes y Santa Mónica, en el Estado de México.  La ambientalista gubernamental mexicana Regina Barba tuvo conocimiento de nuestra intención y presentó en ese mismo salón la defensa de este megaproyecto.  Los ecologistas españoles asistentes en este salón nos dieron la razón. El megaproyecto fue cancelado dos años después.

Posteriormente, presentamos ante la Procuraduría Federal del Medio Ambiente y o los amigos de nuestro grupo o periodistas, críticas formales contra la Cuarta Etapa del Sistema Cutzamala, la carretera La Venta-Colegio Militar, el WTC, el proyecto Alameda, la línea B del Metro, el estadio Cruz Azul en la ciudad deportiva de la Magdalena Mixhuca; el proyecto de Vicente Fox para nuevo aeropuerto en la cercanía de Texcoco; el segundo piso en el Viaducto y el Periférico.            

Desde tiempos inmemoriales, la sensibilidad naturalista que rechaza abiertamente el daño realizado por el ser humano contra plantas o animales ha estado presente en mayor o menor medida entre las vecinas y vecinos y entre los artistas o artesanos de las ciudades y de los pueblos, barrios o colonias de todos los países.

Habitualmente, estos vecinos o artistas o artesanos sensibles ante la devastación ambiental no se reconocen como ambientalistas o ecologistas, sin embargo, en México ciertos constructores, periodistas y funcionarios públicos indebidamente o malévolamente los etiquetan de ecologistas o ambientalistas.

Desde hace algunas décadas, el Dr. Joan Martínez Alier de la universidad autónoma de Barcelona, ha calificado a las protestas de indígenas, campesinos, artesanos y estos vecinos de pueblos y barrios que defienden el medio ambiente de sus comunidades de “ecologismo de los pobres” o de “ambientalismo de los pobres”   

Por otra parte, el ecologismo y el ambientalismo, son luchas políticas que parten de muy diferentes principios filosóficos en la lucha contra las contaminaciones, la devastación de los Suelos, las Aguas y los Aires y la rápida desaparición de la diversidad biológica y el mal uso de la riqueza natural del territorio, no obstante, ambos movimientos son producto del catastrófico estado del medio ambiente en el mundo desde hace al menos medio siglo: son producto del colapso del clima y del equilibrio ecológico global

Ciertamente, hay algo de razón en las críticas de AMLO contra ambientalistas y casi nada contra los ecologistas: en México somos muy pocos los grupos sociales que nos reconocemos como ecologistas: el PVEM ha degradado mucho la idea de lo significa el ecologismo en México. Muy lamentable que la Sra. Claudia Sheinbaum se haya visto obligada a defender su alianza con este deplorable partido político. 

AMLO tiene mucha razón en sus críticas contra ambientalistas en lo que concierne a los ambientalistas profesionales que han trabajado en la SEMARNAT y las secretarías del Medio Ambiente de la ciudad de México y de los estados: han sido los grandes protectores de las depredaciones ambientales de México: han autorizado horrendas  manifestaciones de Impacto Ambiental a modo de los grandes contaminadores, con el apoyo de bufetes y despachos ambientalistas que fabrican estas manifestaciones a modo del constructor, como las que se han hecho para construir el Tren Maya, el Corredor Transístmico, AIFA, Dos Bocas.

Las vecinas de Cancún que en 1986 crearon el grupo ecologista GEMA, para luchar entre otros asuntos, contra el megaproyecto CALICA- Vulcan, no pudo prosperar en varios años, por la férrea defensa que han tenido todos los megaproyectos que se han construido en México de parte de los ambientalistas de la SEMARNAT y las entidades que le antecedieron.

Habría que preguntarle a AMLO ¿dónde estaba usted mientras los ambientalistas de la SEMARNAT y de las secretarías del Medio Ambiente de los estados, incluyendo la ciudad de México, protegían todos los megaproyectos que se han construido en el país, incluyendo CALICA-Vulcan y el Segundo Piso en el Viaducto y el Periférico y el Tren Maya?      

Por lo que concierne a las críticas y acciones judiciales contra los megaproyectos de AMLO, realizadas por organizaciones ambientalistas formales tipo Asociación Civil o ONG o IAP, creo que en efecto ha habido un cierto sesgo ideológico y político de este tipo de entidades debido a los fondos que reciben de agencias del Depto. de Estado de EU o de la Unión Europea o de Alemania o Inglaterra o de grandes fundaciones de estos países o de México.

En mi opinión, algunos de ellos han sido muy radicales en sus críticas contra los megaproyectos de la 4T cuando en sexenios anteriores fueron más bien tolerantes o inclusive celebraron la construcción de megaproyectos de los gobiernos pasados. No obstante, han aprovechado el evidente error de AMLO, de construir megaproyectos cuando estas obras han sido denunciadas en México, por más de 30 años. En las luchas políticas, los políticos oportunistas, como los ambientalistas opositores de AMLO, buscan los grandes errores de sus adversarios o enemigos.   

Como el feminismo, o el movimiento de los pueblos indígenas u originarios, dentro del ecologismo o el ambientalismo hay mucha diversidad de opiniones que AMLO no quiere reconocer. Tal parece que cree que casi todos los vecinos o los artistas e integrantes de la cultura o ambientalistas o ecologistas que protestan contra obras públicas- por motivos socio ambientales- pertenecen a una secta o una red política secreta que los coordina, para rechazar las obras públicas que “se realizan en beneficio de los pobres”.         

AMLO tampoco quiere reconocer que hay profundas diferencias filosóficas y políticas entre los ambientalistas profesionales y los ecologistas en resistencia contra la sociedad de crecimiento. Los primeros tienen mucha fe en la ciencia y la tecnología, para mitigar las contaminaciones y el mal uso de las riquezas naturales del territorio mientras que los segundos tenemos mucha fe en la descolonización del imaginario social y el cambio de axiomas o certidumbres, como manera de hacer el cambio hacia una sociedad post desarrollo, post industrial.      

Por otro lado, en las últimas décadas, las universidades mexicanas han producido una gran cantidad de ambientalistas profesionales (ingenieros, arquitectos, abogados, biólogos, economistas, científicos, ambientalistas) que rara vez manifiestan sus opiniones en público: trabajan principalmente para el gobierno o multinacionales y sus convicciones profundas sobre el medio ambiente y sus propuestas son bastante cuestionables.

Hoy día, la gran mayoría de los empresarios, los políticos, los académicos y los profesionistas tienen al menos una coartada ambientalista, sin embargo, sólo una pequeña minoría de ellos tiene verdaderas convicciones ambientalistas.

En el caso de los artistas de TV que hacen denuncias contra obras gubernamentales, como el tramo 5 del Tren Maya, con un fuerte sesgo político, me parece que lo hacen principalmente por las presiones de los grandes empresarios que controlan estos medios de manipulación masiva. No obstante, es un grave error la colocación de más de 15,000 pilotes atravesando los cenotes de la Riviera Maya, para hacer rodar el mal llamado Tren Maya.

ECOMUNIDADES ha rechazado la construcción de los megaproyectos de AMLO, desde su aparición en la opinión pública, muy especialmente: el Tren Maya, el Corredor Transístmico, la refinería Dos Bocas, el aeropuerto AIFA.

Además, en los últimos 5 años, ECOMUNIDADES ha criticado el muy peligroso negacionismo climático del gobierno de AMLO: se ha negado a reconocer la emergencia climática y ambiental, lo que podría tener un enorme costo humano y económico en los próximos años. No alertar a la sociedad mexicana sobre las posibles consecuencias del colapso climático constituye un gravísimo error del gobierno de AMLO.  

La crítica que ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México ha realizado contra el Tren Maya y otros megaproyectos impulsados por el gobierno de la 4T, ha sido consistente con sus más de 30 años en la crítica y denuncia de megaproyectos. Algo similar podemos decir de nuestro reclamo por el negacionismo climático de este gobierno. No es un ataqué contra todo lo que hace este gobierno.

Por otra parte, ECOMUNIDADES reconoce grandes aciertos de AMLO en asuntos ambientales, como lo son:

·         El rechazo de su gobierno al uso del glifosato y las semillas transgénicas u OGM; es el primer gobierno mexicano que hace la denuncia del glifosato y emprende acciones, para eliminarlo lo más rápidamente posible, y es también el primer gobierno en denunciar las muy nefastas semillas transgénicas promovidas por anteriores gobiernos mexicanos al servicio de gobiernos extranjeros. AMLO ha realizado la mejor defensa del maíz en el último medio siglo. Esto entraña un cambio radical con respecto a la alimentación, la agricultura, el medio ambiente. Un cambio de este tipo era impensable en los anteriores gobiernos mexicanos de este siglo.

·         El rechazo de su gobierno a la aplicación de la tecnología fracking en la extracción de gas y petróleo, por el excesivo daño ambiental que ocasiona. Es el primer gobierno mexicano que adopta esta revolucionaria decisión que era impensable en gobiernos anteriores. Su gobierno ha resistido la enorme presión de las grandes petroleras y de los gobiernos de EU y Canadá, para conseguir la aplicación del fracking en México.

·         El rechazo de su gobierno a la Reforma Energética de Peña Nieto, una reforma hecha a espaldas de la sociedad mexicana, por medio de grandes sobornos. Una muy calamitosa reforma constitucional.

·         El rechazo de su gobierno a La Ley de Ciencia y Tecnología impuesta por los gobiernos de Calderón y Peña Nieto y el funcionamiento de CONACYT en esos gobiernos anteriores. Sacar a la ciencia y la tecnología del control de empresas multinacionales y grandes empresarios mexicanos y crear la nueva Ley de Humanidades, Ciencia y Tecnología ha sido un gran acierto de AMLO y de la Dra. Elena Alvarez-Buylla.

·         El rechazo de su gobierno a las ideas neoliberales que han dominado a la política mexicana desde hace más de cuatro décadas:  

·         El rechazo de su gobierno a dar mucha importancia a los megaproyectos de solares y eólicas; no son la mejor respuesta, para Salir del Gas y el Petróleo.


 ¿Dónde estaba AMLO cuando las ambientalistas de Cancun luchaban contra CALICA-VULCAN y sus muy poderosos apoyos en el gobierno mexicano ( presidente de la Madrid, Joaquin Coldwell y otros)

En sus mañaneras, AMLO ha preguntado reiteradamente:  ¿Donde estaban los ambientalistas que hoy critican el tren Maya cuando la empresa CALICA sacaba, por muchos años, grandes cantidades de materiales en la cercanía de Playa del Carmen,QR, para exportarlos a Estados Unidos?  


AMLO cree que hay una conspiración ambientalista o ecologista que critica los megaproyectos de gobiernos de izquierda y no los de la derecha; es obvio que quiere ignorar las luchas populares de los últimos 40 años contra megaproyectos, realizados por indígenas, campesinos, o vecinos de comunidades del país, ciudadanos , profesionistas e investigadores académicos, con sensibilidad ambientalista o ecologista y no necesariamente conocedores del impacto cultural, ecológico y social de mediano plazo.  

Como lo señala desde hace más de 40 años nuestro amigo Joan Martínez Alier de la universidad autónoma de Barcelona, hay algo que podemos llamar ecologismo o ambientalismo popular  porque lo encontramos en todos los pueblos, ejidos, barrios y colonias de México y del mundo. 

En 1985, ante la escandalosa y creciente devastación ambiental realizada en Cancún y la Riviera Maya, con apoyo en el "muy planificado desarrollo urbano de la zona"- según los funcionarios gubernamentales de los últimos 40 años-, un grupo de jóvenes mujeres residentes en esa zona funda el Grupo Ecologista del Mayab, AC- GEMA.

Entre otros objetivos, estas jóvenes ambientalistas querían denunciar el proyecto de extracción de roca calcárea en áreas selváticas de la Riviera Maya. La empresa  CALICA, integrada por la constructora ICA, asociada con la empresa estadounidense-VULCAN  MATERIALS COMPANY de Birmingham, Alabama, promueve este proyecto, con el fin de transportar estos materiales pétreos a Estados Unidos y utilizarlos principalmente en la construcción de carreteras.

Con el apoyo de destacadas personalidades nacionales e internacionales, el grupo ecologista GEMA , encabezado por las compañeras ambientalistas Leticia Rubello, Araceli Dominguez y Priscila Sosa, pudo detener este proyecto hasta 1988.

Segun el libro El movimiento ambientalista en Quintana Roo http://www.libros.unam.mx/el-movimiento-ambientalista-de-quintana-roo-9786070228445-libro.html., originalmente CALICA iba a estar en Tulum, en un terreno propiedad de parientes de Pedro Joaquín Codwell, que era gobernador en ese momento. 

Empezó la explotación en ese lugar junto a la zona arqueológica de Tulum, pero mucha gente, y en particular GEMA, protestaron pues se empezó a dañar la zona, así que pararon el proyecto y buscaron otro lugar para hacerlo.

Es entonces que el presidente de la Madrid acordó vender a ICA el terreno donde se ubica hoy día CALICA, en el municipio de Solidaridad cerca de Playa del Carmen. Había una deuda del gobierno federal con la constructora ICA. 

Cuando empezó el proyecto de CALICA, este grupo ecologista tuvo varias reuniones con ICA, pues había una serie de requisitos que deberían haberse cumplido; así por ejemplo, no había  manifestación de impacto ambiental. Sí tenían una autorización para hacer el proyecto, pero no había condicionantes. Sin más,se había autorizado la extracción de 6 millones de toneladas de sascab al año..

No obstante, en 1988, con el nuevo gobierno de Salinas de Gortari, el proyecto CALICA-VULCAN ya tenía todos los permisos firmados y pleno apoyo gubernamental.

En su nueva localización, desde el inicio de las operaciones de CALICA, aparecieron diversos daños de importancia y confirmación de los grandes riesgos ambientales de esta extracción de materiales, muy especialmente, después del paso del terrible huracán Gilberto.     

En esos años 80, en los que GEMA luchaba contra CALICA,  no existían suficientes asideros legales y judiciales, para que vecinas o vecinos  ambientalistas, como las integrantes de este grupo ecologista, pudieran lograr frenar de alguna manera algún megaproyecto y menos había en la sociedad méxicana suficiente información y conciencia ecológica que pudiera ayudar a detener un poco una enorme devastación ecológica como la realizada por CALICA en una zona selvática.

 En cambio, en 1988 el país tenía ya un gobierno (Salinas de Gortari) muy comprometido con el Libre Comercio y los grandes inversionistas de México, Estados Unidos y Canadá.
 
Ante esta situación, hacia 1989 las compañeras ambientalistas del grupo GEMA deciden negociar con esta empresa un convenio ambientalista que pudiera ayudar a mitigar el enorme daño ambiental del proyecto.

Entre 1990 y 1993, diversos ambientalistas y ONGs ambientalistas, con reconocimiento nacional o internacional le concedieron cierto apoyo al grupo ecologista GEMA de Cancún, para promover este convenio con CALICA-VULCAN. La convocatoria de la Cumbre de la Tierra, Río de Janeiro 1992, desde 1990 creó un ambiente propicio para concretar este convenio.   

En 1991, durante las reuniones en la ciudad de México previas a la Cumbre de la Tierra, Río 92, tuve el gusto de entrar en contacto con representantes de este grupo y fui testigo de algunas de sus denuncias en estas reuniones; muy especialmente, en la denuncia realizada en marzo de 1992, en Nueva York, en un acto realizado en las Naciones Unidas durante la Cuarta Reunión Preparatoria Hacia la Cumbre de la Tierra y  más tarde, en la firma del convenio en el Hotel Gloría de Río de Janeiro, sede del grupo mexicano, durante esa Cumbre.  Adjunto el convenio.

El grupo ecologista GEMA, también combatió en esos años otros proyectos altamente depredadores en Quintana Roo, tales como el desarrollo urbano de Xcacel y Tulum. 

En 1993 hubo el primer seguimiento a este convenio: se pudo comprobar que la empresa no había cumplido prácticamente nada de lo convenido. Se abandonó el seguimiento de este convenio.   

Desde esos años: ¿dónde han estado la SEMARNAT, la PROFEPA, el Instituto Nacional de Ecología, la CONABIO y otras muy costosas entidades ambientalistas gubernamentales, partidistas  y académicas, cuando por más de 35 años la empresa CALICA - VULCAN ha saqueado material pétreo cerca de Playa del Carmen, Quintana Roo, dejando un desastre ecológico?  

El escandaloso saqueo de riqueza natural de México, realizado por CALICA-VULCAN a lo largo de más de 35 años, en la cercanía de Playa del Carmen,  Quintana Roo, confirma el pésimo desempeño de las instituciones ambientalistas del gobierno mexicano que es reflejo de las pésimas leyes ambientales que tiene México - en buena parte por las intervenciones del falso partido verde ecologista de México-, de la muy pobre conciencia ecológica de la gran mayoría de los grandes empresarios, los políticos y los académicos de este país , y de la poca legitimidad democrática de los gobiernos mexicanos hasta 2018 y de los partidos mexicanos a esta fecha. 

Ante la gran amenaza del nearshoring, urge crear nuevas leyes e instituciones ambientales, para evitar al máximo las gigantescas devastaciones de la riqueza natural de México y de su Medio Ambiente que habitualmente realizan las Inversiones Extranjeras Directas (IED) que el año pasado registraron un máximo en México..  

Hay que celebrar, además,  que muy tardíamente AMLO se ocupe de este tema y retome la lucha contra CALICA-VULCAN.

Le deseamos mucho éxito en este empeño. 





 Nearshoring, colapso climático y descrecimiento

Primera parte

Por Miguel Valencia

7 de enero de 2024

Diversos factores geopolíticos han creado un ambiente internacional favorable, para que empresas de Estados Unidos y de la Unión Europea instaladas en China sean relocalizadas en los próximos años lo más cerca de su país de origen (Nearshoring). México, parece ser un lugar ideal para recibir a estas empresas estadounidenses y europeas.

Entre estos factores geopolíticos favorables, podemos citar en primer lugar las crecientes tensiones entre China y Estados Unidos, a consecuencia del gran tamaño que ahora tiene la economía de esta gran potencia asiática; las políticas de reindustrialización de EU establecidas por Donald Trump (Make America Great Again).

Además, podemos mencionar:  la ruptura de las cadenas productivas durante la pandemia COVID; el cierre que tuvo el canal de Suez hace algunos años y los recientes ataques que se han dado en el estrecho de Bab el-Mandeb, en el Mar Rojo, el atasco del canal de Panamá por falta de lluvias; la guerra de Ucrania y la masacre en Gaza; todo esto unido a la existencia del nuevo Tratado de Libre Comercio- TMEC, suscrito por el gobierno de López Obrador.

Los crecientes obstáculos que ha enfrentado la globalización o gran deslocalización industrial, impuesta por Estados Unidos entre 1980 y 2010, han impulsado en los últimos años este flujo empresarial en sentido inverso, denominado “Nearshoring” que en los hechos es una desglobalización.

Esta pasada globalización o gran deslocalización industrial iniciada hace unos 40 años ha sido uno de los factores más importantes en la aparición del colapso climático que ahora estamos empezando a resentir que impuso al mundo un uso excesivo del transporte - la terrible hipermovilidad- tanto de las mercancías como de las personas, por medio de la introducción de gigantescos barcos cargueros, trenes de alta velocidad, grandes tráileres (doble remolque), nuevas líneas aéreas de bajo costo, nuevos ferrocarriles de carga, nuevos trenes suburbanos o de proximidad,  modernas unidades de Metro y Metrobús.

En los últimos 40 años, el tiempo diario promedio social dedicado al transporte se elevó radicalmente en el mundo, a un nivel arriba de las 5 horas diarias al igual que la distancias promedio de transporte recorridas por cualquier alimento o mercancía, a más de 7,000 millas, según nuestra estimación.   

Por otra parte, la construcción de megaproyectos de transporte en apoyo a esta loca globalización, tales como: gigantescos puertos marítimos y aeropuertos de muchas pistas, mega carreteras, mega túneles, grandes distribuidores viales, segundos y terceros pisos de vías rápidas- y el radical aumento en el consumo de alimentos y otras mercancías producidas en muy lejanos países, contribuyeron enormemente a intensificar en el mundo la devastación ecológica, climática y ambiental. La aviación mundial está duplicando su tamaño cada 17 años.

Cualquier proyecto, tendencia o alternativa que implique desglobalización o relocalización (de la producción y el consumo; de la economía y la política), como el “Nearshoring”, implica una reducción global en el uso del transporte y en el consumo de gas, carbón y petróleo; entraña un avance en el descrecimiento y en el Buen Vivir. La relocalización industrial es una de las condiciones estratégicas para avanzar en el descrecimiento y en la recuperación del Buen Vivir.

El colapso climático que ahora empezamos a resentir no ha sido la única calamidad bastante ligada a la globalización o deslocalización industrial, impuesta por los países del Norte global entre 1980 y 2010, lo han sido también otras calamidades ecológicas globales tales como: la rápida pérdida de la diversidad biológica y cultural y el acelerado agotamiento de los acuíferos, la fertilidad de los suelos y la muerte de los mares y los glaciares.

Por otra parte, esta globalización provoca otras grandes calamidades sociales en los países del Sur global, como México, como:  la eliminación del campesinado, del arraigo de la población y de las políticas sociales que la protegían, así como la generación de las enormes migraciones hacia los países del Norte global, como las que hemos visto en los últimos años hacia Europa, en el Mediterráneo y hacia Estados Unidos, en México. Muy especialmente, provoca el fortalecimiento del crimen organizado en México y otros países de América Latina.

Y también, a causa de la globalización de las últimas décadas del siglo pasado, se produjeron grandes calamidades sociales en los países ricos y poderosos del Norte global, tales como: la radical elevación en el desempleo, el consumo de drogas, la desigualdad y la violencia intrafamiliar, escolar, laboral y urbana y el fortalecimiento de las políticas xenófobas o antiinmigrantes (de extrema derecha, tipo Donald Trump) Además, la concentración de la riqueza mundial en una muy pequeña parte de la humanidad: el 0.01%     

 

  LIBERATING THE SOCIAL IMAGINARY TO LIBERATE OUR VILLAGES Miguel Valencia's speech for the degrowth international seminar in Klimafor...

Popular en Descrecimiento